Héctor Yáñez es el solista de contrabajo de la agrupación
Este jueves tocaban en Maipú y el sábado cierran ciclo de conciertos al aire libre, financiados por el Gobierno de Santiago, en Plaza Baquedano.
«Soy nacido y criado en Maipú. Mi familia es de Maipú, mi señora es de Maipú y la familia de mi señora es de Maipú. Nunca me he cambiado porque estoy acostumbrado a la comuna», explica Héctor Yáñez (37) el solista de contrabajo de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile y lo hace por una razón muy simple: esa agrupación y el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile se presentaban este jueves en un escenario ubicado frente al Templo Votivo, en el marco del ciclo de conciertos organizados por la Casa de Bello y el Gobierno Regional.
Tras interpretar «Carmina Burana» (Carl Orff) en Bajos de Mena (Puente Alto) y en Estación Central (el ciclo se cierra este sábado con un show gratuito en la Plaza Baquedano que incluirá cortes de tránsito en el lugar), Yañez detalla que hay diferencias claras entre el público que asiste al teatro a verlos y al que se enfrentan en conciertos como estos, al aire libre y gratuitos. «La gente que no está habituada reacciona ovacionando más que un público habituado. A toda la gente le gusta la música pero muchos no han tenido la oportunidad de encontrarse con una orquesta y cuando se encuentran con una, les impresiona. La gente es muy agradecida», afirma.
¿Había tocado en su Maipú con la Sinfónica?
«Nunca. La salida de la sala de conciertos a los espacios públicos es una instancia que nutre al público, que no suele ir al teatro, y también a los músicos. Es muy importante para nosotros y tocar en Maipú es muy especial para mí. Estarán mis familiares, mis amigos, la gente que conozco desde siempre».
¿Tendrá barra?
«Jajajá, siempre va la barra».
¿El calor de estos días los complica con los instrumentos al estar al aire libre?
«Es un tema. Los instrumentos de madera se pueden llegar a rajar por las temperaturas altas o bajas. Hay un tema importante ahí y la ola de calor está muy pesada. El contrabajo (con el que toca) es mío y en verano siempre se despega un poco y tengo que llevarlo a que lo reparen, que lo peguen».
¿Cuánto vale un contrabajo como el que usa usted?
«Generalmente, parten desde los 10.000 dólares (nueve millones de pesos). Puedes encontrar algo en oferta por unos siete millones y para arriba hay algunos que cuestan el valor de una casa y que uno nunca va tener, jajajá».
Después de Maipú cierran con un concierto en Plaza Baquedano.
«Sí, es el cierre de los conciertos con el Gore. El escenario va a estar en el frontis de nuestro teatro y va a estar mirando hacia la cordillera, para que la gente se ubique».


