Francisca Maira y su postulación a Miss Universo Chile
Keno Manzur, director del concurso, asegura que hoy el certamen está abierto y sólo pide que concursantes sean chilenas y superen los 18 años.
Su idea es romper con los estereotipos y los tabúes que se viven en Chile. Francisca Maira (23) no sólo participó en «Gran Hermano», de Chilevisión, sino que también tiene una cuenta en OnlyFans, nueve tatuajes en el cuerpo y hoy es candidata al Miss Universo Chile.
Según cuenta, recibió un llamado para postularse y aceptó el desafío, pues «quiero representar a las mujeres luchadoras, libres, a las que pensamos diferente, a las mujeres a quienes nos juzgan por usar tatuajes, por vestirnos de otra manera. Quiero romper ese tabú y dar un mensaje, que no daré ahora, pero tengo todo planeado para dar un mensaje muy distinto al resto de las candidatas, que apunta a eso, a ser diferentes».
En ese sentido, explica que «no por tener OnlyFans o vestirme más sexy soy menos profesional, no tengo talento o soy menos señorita. Yo creo que en eso me encasillan mucho. Me dicen que no tengo clase o que hablo con muchos garabatos. Pero ¿Dónde queda lo otro, lo bueno? Porque la gente siempre habla de las cosas malas y ¿Qué pasa con lo bueno? Nadie habla de cómo he surgido, que me ha costado llegar donde estoy, que me he comprado mis cosas. Nadie habla de eso».
Si uno mira los Miss Universo pasados, no hay chicas con tatuajes ¿Cómo se toma el romper ese esquema?
«Lo que pasa es que el Miss Universo cambió y creo que por esa razón quedé, porque hice el mismo proceso que todas las chicas. Ahora cambiaron las reglas: todas las mujeres pueden concursar. De distintos tamaños, de distintas alturas, porque yo no soy alta. Toda la vida he sido modelo y me han juzgado mucho eso y por mis tatuajes. Me encanta que hayan cambiado las reglas. Mientras tengas un buen mensaje y quieras transmitirlo al mundo, siento que todas pueden concursar. Da lo mismo si eres alta, baja, gorda o flaca».
La exconcursante de «Gran hermano» parte la otra semana con su preparación. Tendrá asesoras que la ayudarán en pasarela y desplante. «Siempre he modelado, pero vamos a pulir la caminata, presentación, voy a tener clases de oratoria para hablar y transmitir mejor. Si bien hablo inglés, quiero pulirlo más», dice.
Además, suma rutinas deportivas, asesoría con una nutricionista, masajes y cuidado de la piel. «Para mí, es un desafío, una competencia y, aunque no me gusta competir, quiero transmitir un mensaje: que las mujeres se empoderen. Todas podemos ser reinas. Si te crees el cuento de verdad, no necesitas ningún hombre para brillar», apunta.
Las primeras 20 candidatas -de 30 que serán- son variopintas: hay una migrante, una trans, una cantante, una deportista panamericana y una representante de la Fuerza Aérea, entre otras. Un ramillete complejo, que a Fran Maira le encanta. «Son varias mujeres poderosas. La competencia no va a estar fácil, pero daré lo mejor de mí. La persona que gane, estaré feliz por ella», dice.
¿Le gustaría ser la sucesora de Cecilia Bolocco?
«Obvio. Esa sería la idea. Voy a entrar en el desafío, pero sea cual sea el resultado, voy a vivir la experiencia e intentar llevar mi mensaje».
Nuevas reglas
Keno Manzur, director nacional del Miss Universo Chile, explica que el concurso ha evolucionado y que «hoy es súper importante la historia que tienen que contar». Es por ello que los tatuajes de Fran Maira no son impedimento para participar. «Ahora sólo tienes que ser chilena y tener más de 18 años. Puedes tener hasta 80 años y participar. El Miss Universo era un concurso muy superficial, donde era muy importante la belleza física, los estándares de belleza estaban a la vuelta de la esquina. El concepto de miss que existe en el resto de los países como Chile, donde no estamos tan culturizados con el tema de las misses, es prácticamente alta y flaca que saluda todo el día y en cambio, hoy en día, lo que busca el concurso son mujeres con contenido, que a través de sus propias historias puedan inspirar a otras mujeres. Por eso es súper importante tener una variedad de chicas», añade.


