La niñez de Madonna Louise Ciccone, o simplemente Madonna, fue dolorosa. Cuando tenía cinco años su madre no soportó un maldito cáncer y falleció. Tras la muerte, una figura femenina tomó el rol de matriarca: Elsie Mae Fortin, la abuela paterna, quien crió a la niña que se transformaría en estrella. Ahora ella no está más.
Tres meses antes de cumplir 100 años, la mujer falleció el pasado miércoles 9 de marzo, en el mismo lugar donde Madonna nació: Bay City, en Michigan. La artista está inconsolable.
Según informa Europapress, la voz de «Vogue» no se ha referido públicamente al hecho que la tiene doliente. El que sí habló fue su padre, Silvio Ciccone, que recordó la cercanía entre ambas mujeres.
«Se llevaban muy bien. Era una persona muy amigable y cariñosa. Tuvo una gran familia a la que cuidó e hizo un buen trabajo», contó afectado el progenitor.
Trascendió que a pesar de que la desaparecida mujer viviera sola en una casa de Bay City, era visitada regularmente por la familia Ciccone, y en específico por Madonna, quien pasaba las vacaciones de verano junto a su abuela.
El funeral de Elsie Mae Fortin se realizará hoy en la misma localidad donde murió y se espera que Madonna, en compañía de sus hijos, llegue a despedirse de la mujer que la crió.


