Bárbara Vivas y su hija siguen atrapadas bajo un edificio que colapsó tras terremoto en Venezuela
La venezolana, que vive en Chile, sigue a distancia las labores de rescate en La Guaira. Víctor fue sacado con vida tras más de 34 horas, pero al cierre de esta edición su esposa, Bárbara, y la hija de ambos seguían bajo los escombros.
A las tres de la madrugada del viernes, el celular de Nathalie Vera le entregó una buena noticia. En una historia de Instagram, Luis Sardinha anunciaba el rescate con vida de su hermano, Víctor, después de más de 34 horas bajo los escombros del edificio Residencias El Molino, en Caraballeda, estado de La Guaira. «Te amo, Víctor. Vamos por los demás», se le escucha decir en el video mientras los rescatistas terminan la maniobra. La alegría, sin embargo, duró poco. Su mejor amiga, Bárbara Vivas, y la hija de ésta, Lucía, siguen atrapadas bajo la estructura colapsada.
La actriz venezolana vive en Chile, pero hace apenas una semana compartía en ese mismo departamento con Bárbara, Víctor y la pequeña Lucía. Hoy la distancia la obliga a reconstruir lo que ocurre mirando las historias de Instagram que Luis Sardinha publica desde el lugar del derrumbe, mientras acompaña las labores de búsqueda de su familia.
A la 1:15 de la madrugada, Luis informó que un equipo especializado proveniente del estado de Mérida llevaba horas trabajando para liberar a su hermano. Contó que Víctor ya había recibido agua, que estaba consciente, hablaba y permanecía estable, aunque tenía parte del cuerpo atrapada bajo una losa.
«Con el favor de Dios va a salir todo bien. Después evaluaremos el resto del área y de las personas que estaban en el apartamento», decía mientras detrás suyo continuaban las labores de rescate.
Menos de dos horas después, Luis publicó la noticia que toda la familia esperaba. Víctor había sido rescatado con vida y, según informaron los equipos de emergencia, sin lesiones de gravedad pese al tiempo que permaneció atrapado.
«Estoy pendiente de lo que avisa Luis, el cuñado de mi amiga. Ayer supe que ella también dio fe de vida, que estaba con su hija Lucía en brazos, pero no he sabido nada más de ellas. Sólo que se logró rescatar a su marido, a Víctor», relata Nathalie.
Desde Venezuela, el rescate también llevó algo de alivio a Manuel Sardinha, padre de Víctor y Luis. En una entrevista con la televisión portuguesa contó que toda la familia se encontraba reunida celebrando la noche de San Juan cuando ocurrieron los dos terremotos.
«Era día festivo nacional y lo estaban celebrando en el apartamento de mi hijo. Los terremotos ocurrieron justo en ese momento», dijo.
En el departamento había siete personas: Víctor; su esposa, Bárbara; la pequeña Lucía; otra de sus nueras; los padrinos de la niña y el hijo de ellos. Manuel se salvó porque a esa hora trabajaba junto a otro de sus hijos en un supermercado.
«Fueron horas horribles. Es una sensación extraña pensar que podrías perder a un número significativo de familiares», afirmó. Según explicó, Víctor sobrevivió porque quedó atrapado en un sector del departamento que le ofreció mayor protección cuando el edificio colapsó. Los otros seis permanecen desaparecidos.
A las cuatro de la madrugada, Luis volvió a publicar un video. Informó que otras dos personas habían sido rescatadas con vida y agradeció el trabajo de Protección Civil, bomberos y del equipo especializado llegado desde Mérida.
«Vamos por mis dos cuñadas, por mi sobrina, por Mario, por Alexibel y también por Franco», dijo.
Angustia
Pero el optimismo comenzó a diluirse con el paso de las horas. A las 14:30 apareció nuevamente entre los escombros, con un casco de seguridad, para denunciar que la grúa telescópica solicitada para remover las grandes placas de concreto no había llegado cuando era necesaria.
«Estamos ya en este punto simplemente tratando de sacar cuerpos con o sin vida. Nunca llegaron las maquinarias pertinentes. Tenemos fe de que no sea así, pero el panorama no es para nada amigable. Aquí estamos literalmente: sálvese quien pueda», afirmó.
A las cinco de la tarde publicó otra actualización que Nathalie leyó desde Chile con angustia: «No hemos conseguido a nadie más de nuestro grupo. Las autoridades nos indican que esperemos lo peor». Minutos después agregó un nuevo mensaje: «La grúa telescópica acaba de llegar».
Desde Chile, Nathalie continúa siguiendo cada publicación de Luis Sardinha con la esperanza de volver a tener noticias de Bárbara y de la pequeña Lucía. Al cierre de esta edición, los equipos de rescate continuaban removiendo los escombros sin novedades.


