La casa de su fallecido padre quedó destruida tras el terremoto
La municipalidad de Santiago ordenó la demolición de la propiedad familiar. La vida y obra de mi padre están ahí, afirmó.
A pesar de sus 60 años Abraham Lillo San Martín sigue con la tradición de su padre. Se maquilla la cara blanca, se pinta la nariz roja y se pone la peluca rubia que caracteriza al payaso Tony Caluga Jr. para darle vida al espectáculo «Clan Caluga» que le dejó en vida su progenitor, el gran Tony Caluga.
Pero las risas se han apagado en la familia Lillo luego de que la casa que dejó el famoso payaso sufriera graves daños tras el terremoto. «Ese día, nosotros estábamos en una función en San Antonio y nos dijeron que el palacio de mi padre había quedado destruido», cuenta Tony Caluga Jr.
Funcionarios de la municipalidad de Santiago y un equipo de arquitectos acudieron al lugar y la respuesta fue tajante. «Nos dijeron que había que demolerla porque era imposible arreglarla. Ellos no entienden que esa casona es el único recuerdo físico que tengo de mi papá», agrega, bajoneado.
-¿Has visto cómo quedó el palacio, Abraham?
-Estamos de gira por Chile ahora y no he querido ir. Me da mucha pena. No tenemos plata para reconstruirla porque todo lo invertimos en la carpa del circo para seguir con el sueño de mi papá.
-¿Y ahora qué?
-El Tony Caluga quería que esa casa fuera un museo del circo. La municipalidad nos ofreció unas mediaguas para que nos podamos quedar en el patio por mientras.
-Es mucho lo que se pierde.
– Mis viejitos vivieron entre las paredes de esa casa, se rieron y se disfrazaron ahí dentro. Si la echan abajo, voy a perder una parte de mi vida.


