Ingeniero comercial grabó, una por una, canciones con los 420 nombres más usados en Latinoamérica
Nací artista, estudié ingeniería para armarme de herramientas de gestión, dice Ronald Ivanschitz, creador de Miximike.
Ronald Ivanschitz (55), ingeniero comercial de formación, se define como músico de corazón. Durante su carrera ha desarrollado negocios ligados a la industria del entretenimiento infantil: su última apuesta son canciones y audiocuentos personalizados, donde los personajes llevan los nombres de los niños que los están escuchando.
Miximike.com (https://goo.su/guxb7xA) suma una plataforma online y una aplicación móvil donde se reproducen canciones y cuentos infantiles para niños de dos a seis años. «Es una edad en la que ya son conscientes de su nombre; cuando escuchan su nombre, pueden empatizar y disfrutar más con las temáticas de las historias. Hoy la personalización de productos es muy valorada; siempre he creído que las canciones que uno escucha cuando niño son para toda la vida y qué mejor que además tú seas el protagonista», señala.
Seis canciones personalizadas cuestan $9.000; un pack promocional de seis canciones personalizadas, tres cuentos personalizados y seis canciones no personalizadas, $13.900. La reproducción se realiza desde la misma app, que se puede descargar desde Google Play o Apple Store.
Trabajo humano
«Todas las canciones y audiocuentos son 100% originales, con temáticas para la primera infancia, utilizando un lenguaje lúdico que fortalece la conexión emocional de los niños con su propio nombre para construir su identidad mientras se divierten y aprenden», define Ivanschitz .
¿Cómo funciona el sistema?
«En nuestro sitio web se busca el nombre, se escuchan los demos y se adquiere el contenido».
¿Cuántos nombres ha agregado al buscador?
«Decidimos partir con los 420 nombres más usados en los países de Latinoamérica en los últimos cinco años: 220 de mujeres y 200 de hombres. Ha sido un trabajo enorme e iremos agregando más nombres. Hay ocasiones en que nos escriben para solicitarnos contenido para nombres únicos o muy raros, que no son muy conocidos ni muy usados. Por el momento, estamos concentrados en los que son más utilizados. Todo nuestro trabajo es hecho a pulso, solo con grabaciones de voz humana, sin intervención de inteligencia artificial. Está hecho con el alma y el corazón. Más adelante, cuando la tecnología lo permita, incorporaremos herramientas de IA para apoyar la producción de contenido y ampliar nuestra oferta de nombres, y también, para replicar nuestro contenido en otros».
¿Cómo es posible que canciones suenan igual con nombres distintos?
«Más que rimar, lo que importa es que calcen en la métrica de las canciones. En los cuentos no hay problema porque se hace el espacio. En una canción hay que conciliar la métrica de la canción con el número de sílabas del nombre y su acentuación y énfasis. No es lo mismo encajar el nombre Pía que el nombre María de los Ángeles. A veces hay que anticipar o retrasar su mención o cambiar un poco la letra de la canción para que encaje bien. Por eso es determinante el trabajo humano en esto, porque aún no existe una tecnología que haga ese trabajo automáticamente».
¿Qué ha sido lo más difícil de este trabajo?
«Me ha tomado cerca de un año y medio desarrollarlo. Aunque se trata de un producto artístico creativo, la parte tecnológica es esencial. El sitio web consta de un buscador de nombres, un player de demos y un sistema de compras. La app es el reproductor del contenido que adquiere el usuario. Esta fase fue demorosa, una solución debe ser puesta a prueba y testeada largamente antes de ser lanzada».
¿Le sirvió ser ingeniero comercial para este proyecto?
«Me entregó la estructura y la disciplina de trabajo. Por el lado de la música, soy autodidacta. En mi adolescencia tuve clases de piano; así aprendí a leer música y a componer, he grabado cuatro discos infantiles e hice teatro infantil. Nací artista, estudié ingeniería comercial para armarme de herramientas de gestión».
Carrera integral
Ingeniería Comercial es una de las carreras con mayor cantidad de titulados en Chile: 8.318 personas obtuvieron su diploma en 2023
Francisco Ulloa, académico de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de los Andes, destaca que esta especialidad permite desarrollarse en diversos aspectos: «La formación de un ingeniero comercial en Chile se orienta a comprender y manejar distintas dimensiones de áreas como economía, marketing, finanzas, estrategia, comportamiento del consumidor o modelos de negocio, entre otras».
Esas herramientas que reciben en la etapa universitaria, acota, sumadas a la experiencia e inquietud personal, «llevan a que cada cierto tiempo estemos conociendo distintas iniciativas con un alto grado de innovación, con un alto impacto y además con un interesante potencial de escalamiento a nivel internacional».


