Actriz Teresita Commentz relata su proceso de dolor y esfuerzo para completar los 42K en Santiago 2026
Me fracturé la tibia, tuve periostitis en ambas piernas y edema óseo, cuenta sobre los obstáculos que debió superar el último año para cerrar el ciclo.
Teresita Commentz cruzó la meta y le brotaron lágrimas de forma automática. No era por sus piernas cansadas que pronto harían que fuese toda una misión subir escaleras, sino porque había soñado durante dos años con cruzar esa meta.
Entre los 35 mil deportistas que corrieron en las tres distancias de 10K, 21K y 42K, trazados entre ocho comunas de Santiago, la actriz de 24 años cerraba un proceso que incluía un par de zapatillas y una medalla, pero que partió lejos del running.
«No he parado de llorar desde que crucé la meta. Todavía no puedo creer que lo hice. Llevo dos años esperando este momento tras una lesión muy fuerte que me tuvo ocho meses parada. Estar aquí es un logro tremendo, pero no es solo gracias a mí. Es gracias a mi pololo, al Chino que es fundamental, y a todo el equipo que me acompañó. Todavía no caigo en la cuenta de que, después de tanto tiempo, por fin sucedió», comentó de entrada.
La verdad es que partió corriendo por un motivo lejano al deporte. Sin plan ni distancias claras, era más bien una forma de salir de un momento complejo. Con el tiempo, esa búsqueda se transformó en hábito, pero también en exceso.
«Correr me sacó de una situación personal muy difícil y ver hasta dónde me ha traído hoy es algo realmente lindo.
Empecé a correr para sanar heridas internas, era mi método de escape. En ese entonces corría cualquier distancia hasta sentirme bien conmigo misma y esa sobrecarga fue la que al final me terminó pasando la cuenta», confesó.
El golpe llegó cuando se preparaba para su primer maratón. El cuerpo frenó todo de golpe y la dejó fuera por meses, obligándola a cambiar el ritmo.
«Me lesioné el año pasado preparando mis primeros 42K. Me fracturé la tibia, tuve periostitis en ambas piernas y edema óseo. Fue un proceso brígido y súper feo porque puse mucha expectativa en ese momento, pero también agradezco haber tenido que bajar un par de cambios. Todo pasa por algo», detalló.
Le tocó mirar desde fuera. Acompañar, ver la carrera desde la vereda y no desde la largada. Ahí fue donde cambió su relación con el deporte: «La lesión me enseñó a parar, a detenerme y a ser espectadora. El año pasado me tocó vivir este evento desde fuera, acompañando al Chino, que es la persona más importante de mi vida. Hoy poder cruzar la meta con mi familia y amigos es el regalo más grande».
En paralelo, todo ese proceso quedó registrado en «Resurgo», su primer documental, que inició como una forma de mostrar su preparación física, pero luego decidió dar un giro hacia una versión más humana y transparente de esta historia.
«A través del documental quise mostrar que, aunque uno comparta su vida en redes sociales, no lo muestra todo. Soy humana igual que todos, tengo mis debilidades y procesos que aún no sanan. Quise ocupar mi historia para acompañar a la gente y que no se sintieran solos en sus procesos», señaló, asegurando que su relación con sus seguidores cambió después de esto, creando una comunidad diferente que la anima día a día.
Más que una meta física, este episodio es algo simbólico: «Hoy se cierra una etapa para que comience otra. Correr es mi terapia, es lo que me hace bien. Ahora quiero descansar, estar acompañada de quienes quiero y pensar en mi próximo desafío, que sea ojalá un maratón fuera de Chile».


