Jaime Fillol explica en detalle cómo se mueve la tropa de Nico Jarry y Laura Urruticoechea en el tenis
A Roland Garros va a ir gente igual, ya sea por amistad o por interés de mucha gente cercana. Hay muchos que quieren ir. Ese es un tema desgastante para el tenista, expone el abuelo de Jarry, tras retornar del Masters 1000 de Roma.
Jaime Fillol (77) está de vuelta en su oficina de la Universidad Andrés Bello, donde se desenvuelve como director del Instituto del Deporte y Bienestar. Retornó el lunes desde Roma, luego de observar la final del Masters 1000 entre su nieto, Nicolás Jarry, y el alemán Alexander Zverev. Tuvo que viajar a un congreso y aprovechó de seguir el campeonato.
¿Y ahora irá a Roland Garros?
«Tengo que trabajar».
Jarry debutará este domingo en el Grand Slam francés frente al local Corentin Moutet (71 ATP), pero su abuelo lo seguirá solo por televisión. Y quizás gran parte de su familia haga lo mismo, porque a principios de junio se casará Belén, hermana del tenista número 1 de Chile. Jarry estuvo suficientemente acompañado en Roma por su cuerpo técnico, familiares y amigos del colegio, según explica Fillol. Incluso estaban algunas esposas de los profesionales que asesoran a Nicolás.
¿Cómo lo hacen para organizar tanta gente? ¿Irán los mismos a París?
«A Roland Garros va a ir gente igual, ya sea por amistad o por interés de mucha gente cercana. Hay muchos que quieren ir. Ese es un tema desgastante para el tenista. En el caso de Roma yo hablaba con Laura para los temas de las entradas para los estadios, porque cada estadio tiene su propia entrada. Por ejemplo, el partido de Alejandro Tabilo lo vi por televisión, porque no tuve entrada. A esa tarea hay que dedicarle tiempo. En eso entre ellos hay un trabajo muy de equipo. En todo sentido se están resguardando, porque saben que hay mucha tensión, que no es una palabra mala , pero hay muchos requerimientos, consultas, deseos y solicitudes. Todos quieren sacarse una foto, un video o un saludo».
¿Cómo lo hacen para alojarse, por ejemplo?
«En mi caso, me alojé en la casa de mi sobrino Álvaro Fillol, hijo de Álvaro y de su señora Francisca. Ellos me alojaron en su departamento, así que yo estaba súper bien. El campeonato tiene hoteles oficiales y sistemas de apoyo para facilitar el transporte y la comida. Todo eso está muy bien organizado. Los temas adicionales se tienen que coordinar. Los tiene que ver el mismo Nicolás o Laura. Todos los campeonatos tienen un apoyo al tenista. Ahora si el tenista llega con diez personas más obviamente que será difícil que el campeonato pueda entregar el mismo servicio».
¿Está dentro del sistema que el jugador llegue con amigos?
«El sistema es bien reducido y aplica a lo que es del jugador. Si alguien va con su mamá, papá y abuelo eso corre por cuenta de ellos».
¿El trabajo de organizar al entorno lo hace Laura?
«Yo creo que lo comparten. Hay un grupo de gente que es cercana. Hay una comunicación muy familiar, hay un compartir. No es común que un jugador ande con su esposa y sus hijos y no es común que parte del equipo técnico tenga a la esposa. Se van dando situaciones que son más bien de un grupo familiar ampliado. Entonces ahí todos colaboran. Es una cosa bien curiosa e interesante de ver cómo se van apoyando porque saben que de otra manera es más difícil. Hay que facilitarle las cosas al jugador».
¿Laura y Nicolás actúan como de anfitriones, de alguna manera?
«Uno podría pensar que sí. Gracias a que Nico está ahí, Nico y su esposa, porque donde va a estar ella están los demás, entonces siempre hay una sensación de que hay una persona que es la causa de por qué están los demás ahí. Hay como un respeto en ese sentido»
¿Cuántas personas andaban alrededor de Nicolás en Roma?
«Es que no pueden andar tantas personas alrededor de Nicolás. No se puede. Además no todos tienen acceso a los mismos lugares que tiene acceso Nicolás. Al jugador se le dan los espacios que requiere el jugador. No le está permitido a un familiar ir a todos lados donde va el tenista».


