Emprendedores chilenos crearon Allys, que viene en cuatro tamaños, desde una plaza hasta King
La clave es un cierre lateral que no molesta en las noches y que permite dejar ordenado todo durante el día.
Hacer la cama debe ser una de las acciones más frecuentes en las casas. Y aunque es rico tener las sábanas estiradas y el plumón bien puesto, a muchos les da pereza destinar algunos minutos a esta tarea antes de iniciar el día.
«Personalmente, me carga hacer la cama. Me tienen que andar persiguiendo a cada rato. Es un tema que siempre genera roce», cuenta el administrador de empresas Cristóbal Schmitz, quien junto a su señora, la sicóloga Karin Anuch, crearon Allys, un set que permite dejar la cama estirada en pocos segundos.
Allys, inspirado en el nombre de su hija Alicia y la palabra «All Easy», tiene sábanas de 100% algodón y un plumón que viene listo para armar, todo unido como una sola pieza gracias a un cierre lateral, de manera que solo hay que cerrarlo para que se estiren todas las piezas y quede lista la cama para usarse nuevamente a la noche. Es una idea que vieron en Estados Unidos y que decidieron adaptar para Chile.
El sistema es bastante sencillo. Tiene una sábana bajera que viene con un gran elástico en sus extremos, el cual se coloca debajo del colchón, lo que evita que el set completo se corra o se salga.
«Luego viene una sábana superior que es con la que te tapas y después está un cobertor, que es un cubrecama con relleno sintético hipoalergénico que evita que te dé frío. Estas tres piezas vienen enganchado con este cierre», dice Schmitz. Para meterse a la cama, hay que abrir el cierre para «entrar» al espacio de las sábanas
De hecho, el cierre se puede abrir completo desde los lados, ya que va desde la cabecera hasta la mitad de la cama en la parte de los pies.
-¿Uno no queda muy apretado con el cierre?
«Se puede pensar que se va a sentir el cierre o que es como estar dentro de un saco de dormir, pero con Allys es lo mismo que una cama tradicional, porque al abrir la cama la sábana tiene como unas aletas (tela extra) que se pueden abrir y tapan el cierre. Estas mismas aletas permiten que si te das vuelta no te quedas destapado. Uno puede moverse libremente, y puedes abrir el cierre hasta dónde quieras. A mis hijos les cierro el cierre para que no se destapen, pero yo duermo con el cierre abierto hasta abajo porque me da calor. Si quisiera puedo sacar hasta los pies».
¿Cómo se lavan?
«Se pueden desenganchar para lavar las piezas de arriba o de abajo en la lavadora. Se puede meter a la secadora o colgar al sol».
¿Ahora con este sistema le gusta hacer la cama?
«Me sigue no gustando hacer la cama, pero ahora lo hago en pocos segundos. No tengo que ir de un lado al otro metiendo la sábana debajo del colchón. Y mi hijo de 5 años aprendió y hace su cama solo cerrando el cierre. El tema de hacerla ya dejó de ser un problema. No habíamos pensado, pero hay clientes con hijos Tea o neurodivergentes que nos dicen que este sistema les ha ayudado a darles autonomía sin que se frustren. También ayuda a adultos mayores que tienen dificultad para hacer fuerza para hacer las camas».
Explica que el set con las 2 sábanas, plumón, funda de almohada y de almohadón, se vende para cuatro tamaños de cama, desde una plaza hasta King, en rosa, beige y celeste. El plumón que incorpora es para temperaturas primavera verano, y están por lanzar una versión más gruesa, de invierno.
El set cuesta desde $109.990 en el sitio Allys.cl (https://acortar.link/TI1vCF).
No olvidar ventilar
Jeannette Escudero, organizadora de espacios y fundadora de Hogarnizarte (@hogarnizarte en Instagram), explica que el ítem hacer la cama suele ser un conflicto y la gente busca formar de alivianar esa tarea: «Los videos de hacer una cama siempre son bien comentados, porque da flojera. Poca gente la hace. Entonces, termina siendo un gran tema del orden y la organización en las casas».
Dice que el sistema de sábanas y plumón con cierre es una buena idea para aquellos que evitan la tarea de hacer la cama, pero surge la disyuntiva de que, con la simplicidad de cerrarlas, se les olvide ventilarla a diario: «Hay que sacudirla, cuando uno duerme deja ácaros, piel muerta, entonces en la realidad no es sólo cerrarla».
Acota que esta tarea doméstica también implica generar un hábito y rutina de cerrar la cama que hay que fomentar: «Una persona que no tiene hábito, aunque le coloques una sábana con cierre o no cierre, va a dejar la cama deshecha igual».


