Que Chile siguiera en el Mundial era la gran esperanza para Tonka Tanka.
Nace una dupla.- El gran ganador de «Tonka Tanka» ha sido Eduardo Bonvallet y su desempolvada pizarra. Si hasta entra del brazo de Tonka al abrir el programa. Está mucho más cómodo que cuando comentó acartonadísimo un Mundial, contagiado por Paulsen y Mauriziano, los ladrillos que lo flanqueaban. Aunque se cayó al vaticinar que Chile no iba a perder con España, la espontánea sociedad que ha hecho con Bombo Fica (es gracioso cómo se aportillan mutuamente) nos tiene soñando con que surja la gran dupla humorística que haga olvidar a Melón y Melame: Bomba y Bombito.
Corazón de Tonkita.- El lado solidario se deja ver al momento de mostrar las proezas que hacen un par de famosos por programa con tal de hacer viajar al Mundial de Sudáfrica a alguna persona de escasos recursos. Así, Willy Sabor y la madre de Nicolás Massú han hecho vida militar, Javier Miranda y Julio Videla han caminado sobre brasas encendidas, «Chaleco» López e Ignacia Allamand desafiaron las alturas (lo mismo Marcelo Vega y Paulina Nin). Mey Santamaría y Nelson Tapia se han tirado clavados y Bonvallet con Leo Rey saltaron en paracaídas.
Añore el lunes.- «Tonka Tanka» recuerda, al menos en el intento, lo que fueron estelares como «Viva el lunes», llenos de invitados. Claro, acá no está Anthony Queen ni Sophia Loren, pero sí Pampita bailando el waka waka y un Marco Enríquez-Ominami gordísimo (¿qué le pasó?). Pero en número no se quedan. Otro factor que contribuye a recordar (siempre bien a lo lejos) el legendario programa chatarra de Canal 13 es la presencia en el equipo de Eduardo Bertrán, hijo del fallecido director de «Viva el lunes», Gonzalo Bertrán. En un estilo deliberadamente desganado responde «preguntas estúpidas enviadas por el público», según él mismo dice, como ¿qué se siente que tu país gane un Mundial? ¿por qué los chilenos hacen asados cada vez que hay fútbol? y ¿cómo diferenciar a los asiáticos?
¿Con esa boquita come?.- La onda del programa es bastante lúdica, aunque a los que mandan al frente a hacer el loco no les brindan el suficiente respaldo en materia de libretos. Y eso hace que sucedan bochornos insólitos para el canal católico, como cuando jugaban a improvisar con Juan José Gurruchaga y él preguntó»¿qué es lo que no debería decirle la caperucita roja al lobo?», proponiendo la actriz Antonella Ríos el siguiente texto: «Por las orejas no, por favor». Ave María Purísima.


