Daniel Castro rehúye de los representantes y sólo confía en la familia Villegas
El artillero advierte que, si lo quieren otros clubes, deben hablar con los dueños de Limache.
Daniel Castro vive aún con sus padres en Campiche y su única hermana reside muy cerca de ellos con sus hijos. Pero advierte: «No me gusta hablar públicamente de mi familia. Prefiero mantenerlos al margen de la cosa pública. Sólo quiero decir que siempre me han apoyado y que me encanta vivir con ellos».
¿Usted es de Campiche?
«No, yo nací en Santiago, pero de chico veníamos de vacaciones a la zona, a Ventanas, a la casa de unos familiares.
Cuando yo estaba como en séptimo básico, mi viejo se quedó sin trabajo y un primo suyo le dijo que se viniera porque había una pega. Le salió y nos quedamos. Yo la verdad me siento ya de la zona. Me conozco hasta las olas de cada playa».
¿Y hasta cuándo aspira a vivir con sus viejos?
«(Ríe) La verdad es que creo que estoy en las últimas porque con mi novia -Giselle Castro, que no es pariente mía- vamos a oficializar y seguramente nos iremos a vivir juntos en un par de meses».
¿Llevan un tiempo largo de pololos?
«Nos conocimos hace tres años. Un poco más porque llevamos tres años y dos meses de pololeo. Somos muy de hacer cosas en el campo, de asados con la familia y los amigos. Y aunque sé que hoy decir esto es incorrecto, me encanta salir a cazar y ella me acompaña a veces. Con Giselle igual a creemos que es hora de dar un nuevo paso como pareja. Queremos tener hijos, formar nuestra familia».
Esta nueva vida puede iniciarse en forma paralela con un buen contrato en el fútbol. Quizás el mejor. Usted hoy está en la mira de clubes grandes en Chile.
«Sé que me han sondeado y veo y escucho los rumores, pero, de verdad, por ahora no estoy pensando en eso porque me queda aún jugar la final de la Copa Chile ante Huachipato y tengo toda mi cabeza en ese partido. Sería lindo ser campeón con Deportes Limache y clasificarlo a un torneo internacional tan importante como la Copa Libertadores».
Ya, pero después de eso igual tendrá que ponerse a pensar en su futuro.
«Claro, pero no dependerá sólo de mí porque yo a mitad de año renové con Deportes Limache hasta finales de 2026».
Igual eso se puede destrabar si llega una buena oferta.
«Sí, pero para que eso pase, el que esté interesado tendrá que hablar directamente con la familia Villegas. No es llegar y hacerme a mí una oferta».
¿Y usted no tiene un representante que vea eso?
«Los únicos que ven mis cosas son los de la familia Villegas».
Pero en los tiempos que corren más le convendría tener un representante.
«No. Yo soy leal. No les morderé la mano a las personas que me dieron de comer».


