El alcalde Mario Desbordes explica su plan de desalojo de los toldos azules en Meiggs
Vamos a ir recuperando aquello que podamos mantener controlado, agrega.
En el Barrio Meiggs conviven dos realidades diametralmente opuestas. Por un lado, existe un triángulo enrejado en la intersección de las calles Campbell con Garland, donde no hay toldos azules. Solo comercio establecido.
Pero al caminar dos cuadras al oriente, en San Alfonso, se vive otra realidad. Una cubierta por toldos azules (ver fotos en https://acortar.link/UWGMgP).
«Esto ha funcionado perfecto, acá no se van a volver a instalar toldos azules», dice el alcalde Mario Desbordes, parado dentro del triángulo limpio.
Se refiere a la primera etapa de las intervenciones que está liderando en el barrio. «Es una estrategia distinta a la que se venía haciendo. Vamos a ir recuperando aquello que podamos mantener controlado. No vamos a hacer un gran ejercicio de desalojo masivo para que dos días después estemos en las mismas», agrega.
Entre ésta y la próxima semana viene la segunda etapa del proyecto, con el desalojo de los toldos de otra manzana del barrio. Será de madrugada y sin aviso previo para no alertar a los ambulantes y a quienes los manejan.
El objetivo es recuperar el espacio comprendido entre la Alameda (norte), Toesca (sur), Exposición (poniente) y Bascuñán Guerrero (oriente). Una zona que la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica y la Cámara de Comercio de Santiago bautizaron como la Gran Manzana del Barrio Meiggs.
«Es lo que se hace en Gamarra (barrio de Lima): grandes bulevares al aire libre. Calle que cerremos será rodeada de rejas. Aquí estamos enfrentando organizaciones criminales, no un simple comerciante ilegal que se instala y se pone a vender por necesidad. No queremos más casinos ilegales y tráfico de cigarrillos», añade.
Tampoco que se sigan arrendando espacios en la vereda para los comerciantes ilegales. Desbordes detalla que hay toldos que se rentan hasta en $5.000.000 mensuales, «dependiendo del metraje».
La idea es lograr la recuperación total dentro del primer semestre del próximo año. La sexta intervención será en marzo del 2026. «No tenemos capacidad para hacer esto de un golpe en todo el barrio, pero evidentemente es un modelo que sólo aplica para Gran Manzana, yo no puedo cerrar todo Santiago con rejas».
Para llevar a cabo todo este operativo, según Desbordes, el municipio ha duplicado la cantidad de guardias en la calle. «Estamos recibiendo apoyo del sector privado para ayudar a financiar la contratación de agentes de seguridad. Yo sé que es súper importante para Chile entero lo que pasa en Meiggs. Por eso, no le voy a dar permiso a nadie que quiera trabajar de forma ilegal. Cuando llegamos había 2.300 (permisos), ahora estamos en 1.800 y vamos a seguir disminuyendo. La única solución es que arrienden a un local y se instalen formalmente».
¿Qué va a hacer si los toldos azules e instalan en otra calle?
«Se podrían ir a avenida España y a República, pero ¿quién les va comprar ahí? Salvo que la demanda, el público, se traslade con ellos, cuestión que hasta ahora no hemos observado. Pero estamos atentos a ese posible desplazamiento».


