Durante este lunes el aire estaba pesado en Meiggs. Se sentía un fuerte olor a plástico quemado y por las calles corría el agua. A más de 24 horas de declarado el grave incendio en el sector de la calle Grajales con Bascuñán Guerrero, Bomberos seguía trabajando y Carabineros tenía cerrado un amplio perímetro.
Temprano se había reactivado uno de los focos en la galería paseo San Alfonso, por lo que las personas que llegaron hasta el sector con la intención de abrir los locales aledaños, que no fueron afectados, no tuvieron la posibilidad siquiera de acercarse.
Ellos fueron algo así como el daño colateral del incendio del domingo, que se generó luego de que unos sujetos llegaran hasta un cajero automático que hace un par de meses se instaló en el acceso a la galería, con la intención de robarlo. Los asaltantes utilizaron la técnica de saturación por gas, pero se les escapó de las manos, provocando la emergencia.
Ante la ausencia obligada de la alcaldesa Irací Hassler, quien no puede cumplir sus deberes porque estamos en periodo eleccionario, desde la Municipalidad de Santiago, fue Kevin Díaz, director de Prevención y Seguridad Comunitaria de la comuna, quien tuvo que ponerle la cara a la urgencia.
Según explicó, los locatarios afectados querían ingresar para revisar sus cosas, pero era complejo aún dar esa autorización porque la labor de Bomberos proseguía y había que cerciorarse de que el lugar no implicara ningún riesgo para quienes entraran.
En ese sentido, lo primero era tener el catastro oficial de los afectados. «Dispusimos de un equipo municipal para hacer un catastro de los locatarios, sobre todo para que puedan recuperar las cosas que son recuperables. No queremos tener acá a gente que venga a retirar cosas que no les corresponden. Así que estamos coordinando con las administraciones de los edificios damnificados. Vamos a hacer un sistema ordenado para que la gente pueda ingresar a sacar sus cosas. No queremos que vengan a robar o que alguien le saque cosas a un locatario, porque estamos hablando que también hay cajas fuerte con dinero en efectivo, el sueldo de la gente», explicó Díaz.
¿Cuántos afectados hay según el catastro preliminar?
«Contabilizamos una treintena de locales damnificados y la asociación gremial de Meiggs nos habló de unos 200 damnificados. Acá hay mucha lógica de arriendo de espacios, entonces es complejo determinar la cifra exacta aún».
Algunos locatarios afectados ya estaban consultando por la opción para ponerse a trabajar en las veredas, situación que se está evaluando. En primer instancia, explicó Díaz, hay que limpiar la zona y remover los escombros de la galería afectada, la que posiblemente será declarada como inhabitable.
«Estamos viendo cuáles son las mejores alternativas. Depende de la posibilidad de derrumbe que puedan tener los lugares. Primero es muy importante que no tengamos ninguna pérdida humana, ningún tipo de lesiones, pero también entendiendo las afectaciones que han tenido los locatarios. Esto requiere un trabajo del Estado y de la Gobernación también. Vamos a conversar, porque tenemos que ver qué está dentro del marco legal y que les entregue seguridad a estas personas. pero que también les permita ir recuperándose poco a poco», explicó la autoridad comunal.
Respecto a las eventuales ayudas, Díaz comentó que desde la municipalidad iban a conversar con el ministerio de Economía, para ver opciones.
Primerizos
Este lunes también estuvo en la zona del siniestro personal de la Policía de Investigaciones (PDI) realizando pericias.
En el sector hay varias cámaras de seguridad, las que han permitido entender cómo fue la dinámica del robo. El subprefecto René Quintanilla, jefe de la Brigada Investigadora de Robos Metropolitana Centro Norte, entregó algunos detalles y explicó que el cajero había sido cargado con $130 millones el sábado. Además explicó que rescataron los discos duros de varias cámaras de seguridad de locales ubicados dentro de la galería.
«Participaron dos vehículos, ambos con encargo por robo, uno del día anterior. Son alrededor de 7 a 8 sujetos, con rostro cubierto. Ingresan con cilindros de gas, saturan la parte frontal del cajero y con mecanismo de batería hacen chispa, para poder llegar a las gavetas. Sustrajeron todas las gavetas».
La autoridad policial también indicó que pensaba que «fueron primerizos en esta forma de cometer el delito, ya que utilizaron mangueras de jardinería, las cuales no son aptas para el gas que estaban utilizando. Por la explosión que hicieron, no lo midieron. El cajero está totalmente destruido».
«Acá hay mucha lógica de arriendo de espacios y es complejo determinar la cifra exacta aún (de afectados)», Kevin Díaz