El Robot Phone debuta en Barcelona: Si tienes una reunión, puedes preguntarle cómo vestirte
Honor estrena diseño que integra un componente mecánico visible que funciona como asistente IA.
Un grupo de visitantes levanta sus celulares y apunta en la misma dirección. No fotografían a una persona: fotografían a otro teléfono. En el stand de Honor del MWC de Barcelona la escena se repite sin pausa. Es que en esta feria los más fotografiados no son los asistentes ni los ejecutivos: son los dispositivos.
Y lejos el que concentra el mayor grupo de curiosos es un extraño celular con un módulo móvil situado en la parte superior derecha, un pequeño cubo que no permanece quieto.
Un letrero lo anuncia: Honor Robot Phone. Sobre el cuerpo del equipo sobresale lo que se define como un sistema de cámara motorizado con estabilización integrada (gimbal). El módulo rota, se inclina y corrige el ángulo sin trípode ni soporte externo. No es una pieza desmontable: forma parte de la estructura del teléfono. Frente a él, varios asistentes levantan la mano abierta. En pantalla aparece un ícono; el sistema reconoce el gesto y se activa. No hace falta tocar la pantalla.
Agente integrado
El Mobile World Congress (MWC) es la mayor feria global de tecnología móvil y conectividad: inaugurada este lunes en la capital catalana, hasta este jueves reunirá a fabricantes, operadores, desarrolladores y expertos en tecnología de todo el planeta.
En ese contexto, el nuevo celular de Honor apuesta por un diseño no visto antes, que combina electrónica móvil con un componente mecánico visible, poco habitual en el segmento.
Según la marca, el módulo cúbico del Robot Phone incluye una cámara principal de 200 megapíxeles montada sobre un sistema de estabilización de tres ejes. El sistema fue desarrollado en colaboración con ARRI, proveedor de cámaras de cine profesional. ¿El objetivo? Llevar estándares de grabación profesional al formato smartphone. El sistema permite seguimiento automático de sujetos y ajuste dinámico de encuadre sin intervención manual constante.
Juan Pinate, responsable de Producto y Formación de Honor España, apunta a lo que distingue a este modelo frente a otros lanzamientos de la feria: «Pasamos de asistentes de voz convencionales a un agente de IA integrado en el sistema operativo. Tú le preguntas, lo mira, lo entiende y te da feedback en tiempo real».
No es una aplicación descargable, recalca: «Está dentro del propio sistema. Es tu propio agente de IA que te guía y te ayuda». El asistente funciona por voz y texto; no requiere programación previa ni apps externas. «Solo haces el gesto con la mano, se activa y puedes mantener una conversación».
Mientras otros expositores destacan sus smartphones con pantallas más brillantes o chips más rápidos, en el stand del Robot Phone la atención se concentra en el movimiento. El módulo gira hacia quienes esperan turno, ajusta el encuadre y mantiene el foco sin que nadie lo toque.
Evalúa el outfit
En las demostraciones del stand, el equipo no solo graba: analiza lo que la cámara capta en tiempo real, interpreta la imagen, reconoce elementos y entrega respuestas en pantalla. La función apunta a un uso cotidiano más allá del video. «Si tienes una reunión importante, puedes preguntarle cómo vestirte. Aprende de ti y te orienta», promete Pinate.
La marca china no ha publicado aún especificaciones definitivas sobre batería, peso ni autonomía del sistema motorizado; tampoco ha confirmado cifras de precio. Lo que sí se sabe es que el lanzamiento comercial del Robot Phone está previsto para finales de 2026 en China. La disponibilidad en otros mercados se anunciará más adelante.
A prueba de pelotas
Un brazo robótico toma una pelota de básquet y apunta al tablero. No hay vidrio templado. No hay acrílico que proteja. Hay teléfonos. Decenas. El robot dispara con fuerza, la pelota golpea directo contra una pared hecha de pantallas OLED plegables. La red vibra. El público se acerca. Espera la grieta. No aparece.
La instalación forma parte del stand de Samsung Display en Barcelona. La zona se llama «Robot Shooting Challenge». La marca pone a prueba la resistencia mecánica de sus paneles OLED flexibles, los mismos que usan varios smartphones plegables. Los dispositivos soportan impactos repetidos. El mensaje es claro: el plegable ya no es frágil; recibe el pelotazo y sigue encendido.


