Tomás Cancino cubría manifestación de feriantes en San Ramón y carabineros intervino
No podía ni siquiera hablar en voz alta,no me podía comunicar, explicó.
Pasadas las once de la mañana, un grupo de feriantes de la comuna de San Ramón llegó hasta el municipio para reunirse con el alcalde y conversar sobre la reubicación de la feria. Como el edil no los recibió, los ánimos se calentaron y la intención de diálogo dio paso rápidamente a la violencia. El grupo trató de llegar por la fuerza a la oficina del alcalde y fue necesaria la presencia de Carabineros.
El periodista Tomás Cancino, del programa «La Mañana de Chilevisión», llegó a cubrir lo que ocurría en la municipalidad, pero apenas había comenzado su intervención para un despacho en vivo, fue alcanzado de forma directa por un gas que le impidió continuar hablando, tal y como se vio en vivo por las pantallas de ese canal. El gas, de color amarillo, fue lo que usó carabineros para contener la manifestación dentro del municipio.
«Es tan fuerte que te genera en el momento mucha tos, te cuesta respirar, te pica todo. No podía ni siquiera hablar en voz alta, no me podía comunicar. Después de un rato pude respirar mejor y continuar, pero aunque la intensidad bajó, las molestias seguían», relató Cancino, tras recuperarse.
El periodista también observó el caos a su alrededor. Según contó, algunas personas afectadas hasta chocaron contra los ventanales del edificio al no poder ver claramente. Otras corrieron hacia una pileta del municipio con la esperanza de aliviar los síntomas físicos provocados por el gas.
«Me llamó la atención que fueron muchos los que corrieron a la pileta, pero cuando se limpiaban como que el efecto les incrementaba mucho más. Como que se complicaba más con el agua», agregó.
Irritación
Pero, ¿qué fue lo que Carabineros utilizó para dispersar aquella manifestación? Se trata del gas pimienta Mk9, una herramienta comúnmente empleada para restablecer el orden público.
Leonel Rojo, toxicólogo y académico de la Facultad de Química y Biología de la Usach, explicó que este gas contiene compuestos químicos sintéticos similares a la capsaicina, una sustancia presente en los ajíes.
«El gas provoca lagrimeo, inflamación en los párpados y molestias en las mucosas de la nariz y la boca. No es un arma letal, sino un elemento disuasivo que genera irritación local por un par de horas. No causa un daño permanente», detalló el experto.
Para mitigar sus síntomas, el académico recomendó lavar las áreas afectadas con abundante agua, a pesar de que inicialmente el ardor puede intensificarse. «El gas se activa con la humedad, pero un lavado continuo permite eliminarlo de las zonas irritadas», comentó Rojo.
A pesar de no ser especialmente peligroso, el toxicólogo advirtió que ciertos grupos deben evitar el contacto con el gas, como mujeres embarazadas, niños y personas que han estado expuestas repetidamente. «Si al día siguiente persisten las molestias, sería prudente consultar a un especialista. Sin embargo, en general, no genera daños permanentes», enfatizó.


