El defensa Daniel Piña (24) vivió junto a su hermano Cristóbal (18) el triunfo de Audax en Brasil
El zaguero fue titular en el 2-1 sobre Vasco y viajó con su hermano Cristóbal (18), el tercer arquero del equipo: Es como un brazo mío, vivimos todo juntos, dice.
Mientras Audax Italiano hacía historia en Rio de Janeiro con el triunfo 2-1 sobre Vasco da Gama, Daniel Piña Torres (24) vivía un partido aparte: fue titular en el histórico partido y lo compartió con su hermano menor, Cristóbal, de 18 años, que viajó como tercer arquero del equipo.
‘Para nosotros como familia esto es un orgullo enorme. Somos todos futboleros y que dos de nosotros estemos viviendo esto juntos, representando a la familia y al club en una copa internacional, es algo muy especial. Sabíamos que ganar allá iba a ser histórico. Es uno de los países con el mejor fútbol de Sudamérica. Meterte en ese grupo chico de equipos que lo han logrado y que quede en la historia del club es algo muy lindo', dice el zaguero.
‘Mi hermano es mi amigo, vivimos juntos, entrenamos juntos, estamos todo el día juntos. Es como un brazo mío. Por distintas razones, nunca nos había tocado coincidir en una citación y fue increíble que este partido fuera la primera vez', cuenta sobre su hermano Cristóbal.
El día del partido, la familia Piña Torres ‘estaban todos pegados en la tele, mandando mensajes. Desde chicos nos acompañan, siempre hubo alguien llevándonos a entrenar, mis papás, mis abuelos'. Y justo antes del encuentro, hubo un llamado que lo marcó más que cualquier charla técnica. ‘Mi abuela Estrella. Ella me crió cuando chico, entonces cada vez que me escribe o me llama, me pega fuerte. Me hace acordarme por qué empecé y a quiénes hago feliz con lo que hago. Siempre me dice que me ama mucho, pero que por favor deje de hacerme tatuajes, jajajá', cuenta entre risas.
El futbolista calcula que tiene más de 50 tatuajes entre brazos, pecho y piernas, aunque ya perdió la cuenta exacta. ‘Soy el único que está todo tatuado en la familia, entonces mi abuela siempre me lo recalca. Mi hermano, en cambio, no tiene ninguno. Él sí le hizo caso, jajajá'.
Partió con algunos más personales, pero después se soltó. ‘Al principio eran tatuajes con significado, como uno que me hice de toda mi familia en la pierna izquierda, ahí está mi hermano, con una pelota de fútbol en la mano. Pero después me empecé a tatuar cosas que me gustan, como anime: Dragon Ball, Naruto. Cosas que me recuerdan momentos de mi vida'.
‘Por todo lo que implica ser futbolista, a veces no puedo estar con mi familia o con mi polola porque jugamos cada dos o tres días y tengo que priorizar la recuperación. Son sacrificios, pero ellos entienden y me apoyan. Yo trato de vivir todo esto, porque no siempre se dan estas oportunidades. Y hacerlo con mi hermano, con mi familia detrás, lo hace mucho más especial', reflexiona el defensor de Audax, que este domingo asoma nuevamente como titular en la visita a Huachipato en Talcahuano.


