Recomendaciones del kinesiólogo Christian Gutiérrez para los runners que comienzan
Calcetines sin costuras, dos o tres nudos enel calzado y vaselina sólida en los pies sonotras sugerencias del coach de Asics Chile.
Faltando dos semanas para la versión 2025 del Maratón de Santiago, muchos deportistas aficionados se preguntan cómo elegir sus zapatillas e, incluso, dudan entre usar sus viejas compañeras de ruta o comprar unas nuevas.
Christian Gutiérrez, kinesiólogo, maratonista y coach de Asics Chile, es enfático en decir que no es bueno improvisar antes de un maratón, ya que es muy tarde para probar un accesorio tan importante como el calzado. «Es un riesgo grande, porque las zapatillas son el protector de salud para los corredores, sobre todo en las distancias más largas, como los 21 y, sobre todo, los 42 kilómetros. En 10 mil metros, con la tecnología de estos tiempos, la persona puede arriesgarse sin ningún problema, pero manteniendo algunas consideraciones», señala.
Uno de los aspectos que se debe contemplar es el tipo de amortiguación del calzado. Para Gutiérrez, una zapatilla con un drop de más de 8 milímetros sería una buena opción, ya que esto protegerá el tobillo de posibles lesiones.
El drop corresponde a la diferencia entre la altura mayor posterior de la zapatilla y la altura anterior. «En Asics, por ejemplo, sugerimos modelos minimalistas amortiguados, ya que es muy recomendado para la gente que comienza en el running, porque la técnica de carrera que tienen no es la mejor y su musculatura tampoco está preparada», aclara el kinesiólogo.
Otras de las recomendaciones es que, si va comprar una zapatilla, pida medio centímetro más de su talla habitual. Es decir, si usted usa 37, debe comprar 37 ½, porque al correr el pie se hincha y, de este modo, evitará lesiones como ampollas en los pies.
Existe otro factor clave y es el económico. Una buena zapatilla no es barata, por lo que Gutiérrez recomienda a quien recién está adentrándose en el running que, por el precio de un modelo profesional, adquiera dos más básicos. «De este modo, se tiene más opciones de rotación de zapatillas a la semana. Eso le da variedad al pie y sus estructuras y, a la larga, lo agradecerán desde el punto de vista de la prevención de lesiones», argumenta.
Otro factor importante a considerar, y que muchas veces se pasa por alto, es el tipo de calcetín, ya que es primordial que no tenga costuras, porque el roce con la piel podría terminar generando heridas. A esto se suma la recomendación de utilizar vaselina sólida en todo el pie e, incluso, en el cuerpo, en caso de distancias mayores. Tampoco se debe obviar que un doble y hasta triple nudo en el calzado permite evitar que se desaten los cordones mientras se corre.
Para Gutiérrez, el mínimo óptimo de preparación física para una carrera larga es de 16 semanas de entrenamiento, independiente de cuál sea la distancia. En los 10k se puede ser un poco permisivo con algunos detalles, sin embargo, enfatiza que hay ciertos puntos que no se deben dejar al azar, como la hidratación y alimentación.
«Otros de los errores comunes de las personas son cosas chicas, como retirar el kit el último día, ya que eso genera un estrés adicional. También es grave no hidratarse bien la semana previa, no ingerir una buena carga de carbohidratos o no descansar lo suficiente. Acá no hay que improvisar, ni siquiera con la ropa», concluye Gutiérrez.


