El médico cardiovascular Miguel Navarro tiene grandes planes para el emblemático centro estético
Renovar equipos y remodelar sectores incluye el proyecto para el que fuera el epicentro de las cirugías estéticas y por el que pasaron varias famosas.
Por la clínica del doctor Valdés pasaron muchas famosas y famosos para hacerse algún retoque. Pero Héctor Valdés, el cirujano regalón de la farándula chilena, hace más de un año que puso a la venta su centro de operaciones ubicado en el camino a Farellones.
Cuando abrió sus puertas, en 1994, este edificio se convirtió rápidamente en uno de los centros de cirugía plástica más avanzados de América Latina. Por lo mismo, se creó un importante público ABC1 que le dio su preferencia y confianza. Entre sus pacientes se matricularon personajes como Raquel Argandoña, Daniella Campos (ver recuadro) , la gestora cultural Drina Rendic y ahora último Raquel Calderón, la hija de la intérprete de la Quintrala.
Con el tiempo la dirección de la clínica dejó de aparecer en todos lados y los nombres de otros especialistas relacionados también con los famosos comenzaron a circular. Pero ahora, este mítico lugar tiene un nuevo dueño que espera volver a potenciar al recordado templo de la cirugía plástica.
El doctor cardiovascular Miguel Navarro compró las instalaciones de Valdés y por estos días firmará el traspaso definitivo del edificio, que pretende convertir en un centro de cirugía estética de última generación, con especialistas extranjeros y equipos de primer nivel.
«Mi idea es llegar a establecer una red de colaboración con profesionales provenientes de diferentes partes del mundo para que, además de hacer cirugías plásticas, podamos realizar conferencia, dictar cátedras, hacer demostraciones y seminarios, porque hay que entender que este tipo de intervenciones son un requerimiento que crece con los años y es necesario tener un alto grado de especialización», dice el doctor Navarro.
– ¿Qué más incluye este segundo aire?
– Vamos a renovar todo el equipamiento de la clínica, vamos a ampliar algunos sectores y remodelar otros, la vamos a dejar como una joya. Quiero que este lugar sea símbolo del buen vivir y de lo último en tecnología estética.
– ¿Quedará algo de los días de esplendor de esta clínica?
– El espíritu de belleza que rodea a este lugar es algo que permanece intacto. La clínica es linda, tiene una preciosa arquitectura, está muy bien construida y decorada. Trabajaremos para que siga siendo un agrado estar aquí, que la gente que trabaje aquí sea gente de primera, que lo pase bien y que eso lo sienta la gente que venga a atenderse. No quiero a nadie mala onda.
Daniella Campos
«Era un lugar precioso»
Uno de los rostros conocidos que pasó por el quirófano del doctor Valdés es Daniella Campos. Su operación del busto fue el comienzo de una estrecha relación laboral mientras la modelo trabajó en el Miss Chile.
«La clínica era un lugar precioso, tenía salas con galerías de arte que se usaban para eventos especiales. Él dice que la belleza no tiene siempre que ver con la perfección, y ese concepto de belleza lo aplica a todo lo que lo rodea. Por eso lo hermoso de su clínica, llena de elegancia, finura, que se notaba desde la arquitectura en adelante. Ese buen gusto te daba más confianza en su trabajo y no es exagerado decir que la mano de Héctor Valdés es la mejor».


