Ministerio de Transportes envío a la Contraloría versión corregida del instructivo
La marca debe ser permanente y no todas las técnicas resisten el paso del tiempo. Peligran quienes usaron líneas punteadas.
Diversas correcciones realizó la Subsecretaría de Transportes al reglamento que regula el grabado de la patente en los vidrios de los automóviles, como ordena la Ley de Tránsito.
La normativa, que había sido ingresada a la Contraloría para su toma de razón en marzo y retirada para hacer precisiones en abril, fue reingresada por la autoridad, a la espera de que se aplique durante este año.
El instructivo ordena marcar laterales, parabrisas, luneta trasera y espejos laterales de los vehículos, pero en su nueva versión raya la cancha a quienes ya grabaron la patente. Esos autos siguen estando eximidos de aplicar el nuevo diseño, salvo un requisito: «Siempre que el grabado con el que se cuente sea permanente».
Es decir, el reglamento ahora es explícito en que se debe desgastar la superficie del vidrio y de los espejos laterales, de manera que no pueda borrarse con el tiempo.
«Es la propia ley la que exige que el grabado sea permanente, por lo que solo se puntualizó en la propuesta que ello aplica también a los vehículos que ya cuentan con un grabado», detallaron por escrito desde el Ministerio de Transportes.
El documento ingresado a Contraloría no señala tipos de tecnología o técnicas recomendadas a usar, pero en el mercado hay al menos cinco que se utilizan, explica Manuel Aspe, fundador de la empresa de grabado de patentes Gravat.
«Están el con ácido continuo, ácido con puntos, con láser, dremel con puntos o con cuarzo, pero este último es ilegal (por tóxico) desde 2015 porque puede producir silicosis», explica.
La técnica con puntos, que poseen muchos vehículos actualmente, es la que correría riesgo porque se degrada con el tiempo.
«Antiguamente solo existía el método de grabación con cuarzo y puntos que marca el vidrio, pero lo hace de forma sencilla. Al no ser un trazo continuo, se desgasta y en algunos casos se borra. El único que es permanente es cualquiera que sea continuo y que éste queme o penetre el vidrio, marcándolo para siempre», explica Rodrigo Medina, gerente comercial de la empresa de grabado de patente Glass Mark.
Coincide Aspe: «El grabado por puntos tiene muy poca profundidad en el vidrio, por lo que es fácil de borrar y se desgasta con el paso del tiempo. Bajo la indicación del reglamento, no debería ser legal».
Medina agrega que actualmente tres de cada diez autos que reciben para grabar la patente llegan con un marcado que ya no se lee, por lo cual el conductor se va expone a multas de entre 1 UTM ($65.443) a 1,5 UTM ($98.164).
«Si el grabado ya está hecho y se lee con claridad, el conductor no debería tener problemas, pero siempre quedará sujeto a que un fiscalizador o la planta de revisión técnica determine si esta correcto o no», advierte.
Para evitar estos inconvenientes, Aspe considera que, junto con el reglamento, debió implementarse un registro que certifique que los proveedores del servicio cumplen con la nueva normativa.
El nuevo reglamento mantuvo las exigencias de diseño de las letras y números de la placa patente: entre siete y diez milímetros de alto en los seis vidrios y entre cinco y diez milímetros en el caso de los espejos laterales. Siempre en mayúscula, estilo normal y sin cursiva ni negrita.
Si cambió en cuanto a precisar que si un vehículo tiene más de seis vidrios, debe grabar seis y entre ellos debe estar sí o sí el parabrisas. Los restantes se deben elegir entre los de mayor superficie.
En el caso de los autos de transporte que tienen la obligación de pintar su placa patente en puertas y techos, deberán grabar solo en el parabrisas y espejos laterales, esto último no estaba considerado en el reglamento inicial.
Quieren echar pie atrás
La diputada Paula Labra (RN) presentó un proyecto de ley para eliminar la obligación de grabar la placa patente en los vidrios del auto, porque no está de acuerdo con que el costo del grabado deba pagarlo el dueño del vehículo y porque se ha generado sobreprecio en el servicio.
«Con la promulgación de esta nueva ley aumentó hasta en 400% la demanda de grabado de patentes, lo que no solo ha significado un sobreprecio en dicho servicio, sino que ha aumentado el riesgo de que se desarrollen estos grabados de manera ilegal en centros no autorizados, transformándose en un verdadero negocio», detalló en la presentación de la iniciativa al Congreso.
La parlamentaria consideró que no existe evidencia suficiente de que esta medida sea efectiva para disminuir los robos de vehículos.


