Su particularidad es que no usa espejos a diferencia de ALMA o Paranal
Investigadores de la Universidad Técnica Federico Santa María lideran el proyecto CONDOR (Compact Network of Detectors with Orbital Range), para construir el observatorio de rayos gamma de mayor altitud del mundo, a 5.300 metros sobre el nivel del mar, en el cerro Toco, en el desierto de Atacama. El proyecto se adjudicó el Fondo Quimal 2025 de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, con un financiamiento de $242 millones de pesos por tres años.
El académico del Departamento de Física de la USM e investigador asociado del Instituto Milenio Saphir, Nicolás Viaux, explicó que los rayos gamma están asociados a procesos extremos del universo. «En general son partículas de procesos que provienen fuera de la Tierra, de galaxias, de explosiones de supernovas», señaló. Al impactar la atmósfera, estas partículas generan «una cascada, como una ducha, de partículas que llegan a la Tierra».
«Mientras más altura, captamos más partículas», afirmó el investigador, detallando que a nivel del mar muchas de ellas «pierden energía y se pierden en el medio». A diferencia de observatorios como ALMA o Paranal, CONDOR no utiliza espejos. «Estamos contando partículas directamente», explicó Viaux, mediante módulos con material centellador que emite luz al ser atravesado por partículas.
Desde hace dos años, el Centro Científico Tecnológico de Valparaíso (CCTVal) trabaja en el desarrollo de hardware para los primeros prototipos del observatorio, cuyo objetivo es cubrir un rango energético poco explorado, cercano a los 100 GeV.


