Ofrecen sabroso alivio para «viudos» de Astrid y Gastón
El dinámico empresario peruano Gastón Acurio se proyectó internacionalmente en 1999: abrió en Santiago su local Astrid y Gastón, que fue un éxito por 17 años, y el comienzo de su expansión por Sudamérica, Europa y Norteamérica. Ganó en buena ley un lugar en la memoria gastronómica chilena y aunque su cocina de autor creó hábito en la clientela, decidió cerrar, temporalmente en un principio.
Hoy posee 10 marcas y 59 restaurantes por el mundo, pero desde el 2016 hay sibaritas nacionales que echan de menos esa vocación magistral de esta pareja de cocineros.
A no dudarlo, existe todavía una cierta «nostalgia de Acurio». Que, al parecer ya encontró solución: el restaurante de su grupo Tanta, en Isidora Goyenechea, incluyó en su actual carta una selección de doce platos que representan bien el estilo gastronómico acuñado por el maestro peruano.
Esta notable sección empieza con los ostiones tipo Cantuarias ($5.600), con un molusco con su leche de tigre, con caviar y puerros fritos, y culmina con el bife de wagyú de «Steak Limeño» ($89.900) con jugo de saltadito, bearnesa de huacatay, papas amarillas fritas y ensalada Wedge.
Y también trozos de wagyú, en un tartaryaki con tortitas de choclo, por prudentes $26.900.
El promedio por plato bordea los $27.900 del «suave pulpo jugando con dos olivos, morado y verde para acompañar». Gran plato.
O la Causa Anaconda, de papas nativas con relleno de centolla, locos y caviar de trucha ($28.900).
O por cierto, el arroz meloso de marisco ($28.900) con camarones, calamares y navajuelas, en cremoso y gratinado arroz criollo.
Sin olvidar el impecable «esturión sobre risotto de puerros», que prepara este pescado (especie que lleva 135 millones de años nadando en agua dulce) ofrecido con salsa de cava y jugo de caviar ($29.900).
Y este revival concluye con un trío de autor en el postre: el tiramisú de lúcuma, con mascarpone, lúcuma, bizcotelas, espresso y cacao; la Pavlova, el merengue de crema con frutos rojos que Australia y Nueva Zelanda se disputan hace casi un siglo- que recuerda a la divina bailarina Anna Pavlova. Y la perfecta pera al vino con la pannacotta, el más clásico de los postres.
Restaurante Tanta
Isidora Goyenechea 3000
Frente a Plaza Perú
Las Condes


