Durante 4 meses pasarán por una capacitación remunerada y con contrato
Expertos coinciden: está aumentando la demanda por personal de seguridad, especialmente de guardias.
El año pasado Metro inició un proceso de aumento en la dotación del personal que trabaja en labores de seguridad para el ferrocarril subterráneo.
Ya ingresaron 201 personas en los últimos meses, pero el reforzamiento continúa y ahora la empresa necesita contratar a 150 vigilantes privados, que son los trabajadores de uniforme azul y que portan armas (a diferencia de los guardias) en las distintas estaciones.
Los postulantes deben pasar por un programa de formación remunerada.
«Toma cuatro meses, donde tienes un primer tipo de contrato que te vincula durante ese tiempo; te vas entrenando en diferentes materias, como sicología de emergencia, prevención de riesgos, protocolos de seguridad y te prepara también en los estándares que exige el OS-10 de Carabineros», detalla Patricio Baronti, gerente corporativo de personas de Metro S.A.
Una vez que aprueba exitosamente el programa, el postulante entra a trabajar al staff de Metro en turnos rotativos de 5×2 (cinco días de trabajo y dos de descanso). «Tiene contrato indefinido y pasa a ser miembro de la empresa», aclara el ejecutivo.
Destaca también la alta participación femenina en el último proceso de reclutamiento, donde entraron 128 mujeres y 73 hombres. «Si hace dos años atrás el 3% de los vigilantes privados eran mujeres, ahora estamos llegando al 22%», asegura.
Requisitos para postular: ser chileno o extranjero con nacionalidad definitiva, educación media completa, mínimo 21 años y al menos seis meses de experiencia en algún cargo relacionado con seguridad.
«Puede tener o no certificado del OS-10 respecto al manejo de arma; lo que sí pedimos es idealmente haber hecho el servicio militar o haber pertenecido a Carabineros, la PDI, el Ejército o la Armada. Eso facilita mucho la incorporación», agrega.
Las tareas de los vigilantes son variadas. «Son distintos protocolos, como acompañamiento, resguardo y desplazamientos que se hacen por distintos puntos. Obviamente hay una serie de roles en términos de acciones cuando tienes comercio o evasión, hay protocolos en materia de uso de cámara», ejemplifica.
Aunque no detallan el sueldo, el ejecutivo destaca las ventajas extras a las que se accede, como capacitaciones pagadas y bonos. «Hay una serie de importantes beneficios que complementan», afirma.
Postulaciones abiertas en vigilantesmetro.trabajando.cl (https://acortar.link/mSgLVZ). «Si estás en las estaciones tenemos pantallas digitales donde estamos mostrando un QR; si lo pinchas, también te lleva a la página de postulación», indica Patricio Baronti.
Diferencias con guardias
Los vigilantes trabajan para instalaciones estratégicas definidas por ley, como bancos, mineras o empresas de energía, explica Alonso Gutiérrez, asesor de seguridad privada, experto en acreditación de empresas del rubro (https://acortar.link/gwAd0G).
«Son empresas que deben tener continuidad operativa y por eso son resguardadas por vigilantes armados. No es tan fácil montar un sistema de vigilantes de un día para otro», comenta. Su percepción es que hoy se mantiene más o menos igual el mercado laboral de los vigilantes, pero sí está creciendo el de los guardias.
«La diferencia principal está asociada al nivel de preparación. El curso de guardia es de 90 horas, y el de vigilante de 100 horas. También el perfil sicológico es más exigente para el vigilante privado, porque porta armas», indica.
Estos últimos son contratados directamente por las instituciones y no pertenecen a empresas externas de servicio, como los guardias.
¿Cuáles son los sueldos en el mercado? «Renta promedio, un guardia gana aproximadamente $600.000, y un vigilante gana entre $200.000 a $300.000 más, fácilmente, y tiene todos los beneficios de la empresa donde trabaja», destaca el experto.
Sube la demanda
Miguel Ángel Ramírez, presidente del Colegio de Profesionales de la Seguridad Privada, afirma que la demanda por especialistas del rubro va al alza: «La percepción de inseguridad ha crecido, así como los delitos violentos contra las personas tanto en sus desplazamientos en la vía pública como, inclusive, en sus hogares. Por eso hay un aumento en la cantidad de exigencias en seguridad privada».
«En tiempos complicados como los que estamos viviendo, en el colegio hemos visto que hay un requerimiento mayor al 17% en comparación al mismo período del año anterior», afirma.


