Gran parte de la oferta se concentra en Santiago, Las Condes y Ñuñoa.
El ritmo de los arriendos cayó: hoy una unidad se alquila en 35 y 48 días, pero lo normal debería ser entre 25 y 30 días.
Así como hay un sobrestock de departamentos disponibles para la venta, hoy también se produjo una acumulación de oferta de arriendo: hay 10.687 inmuebles publicados (en 2022 la cifra alcanzó los 7.375 departamentos).
Un informe elaborado por la plataforma inmobiliaria Toctoc reveló que la oferta de arriendo creció un 45% respecto al 2022, mientras que los precios de las unidades disminuyeron un 12,8%, representando una muy buena oportunidad para conseguir un alquiler si es que anda buscando. Una misma situación ocurrió durante el periodo de pandemia. Mucha gente quedó sin trabajo y varios tuvieron que abandonar la vivienda que arrendaban, trasladándose a casas de familiares o compartiendo departamentos con amigos.
«En 2020 el volumen aproximado de departamentos alcanzó las 14.000 unidades disponibles, sumándole casas, llegó a 16.000 viviendas. Cuando se reactivó todo, se recuperó la ocupación de los arriendos. Luego, con el tema del alza de tasas, mucha gente que no podía comprar un inmueble decidió arrendar, entonces la oferta de unidades estuvo muy baja. De hecho, durante el primer trimestre de 2021 sólo había 4.000 unidades disponible», analiza Nicolás Herrera, subgerente de estudios de la compañía.
Pero lo que ocurre ahora es que la situación se ha empezado a normalizar, llegando a niveles similares a los que había en 2018. «Si uno lo compara con hace un año, tenemos 45% más de unidades disponibles, pero si lo comparamos con 2018, estamos más o menos en una proporción similar», asevera.
Situación actual
Herrera cree que son varias las razones que inciden en este incremento de la oferta. Una de ellas obedece a la situación económica de muchos hogares. «Muchos grupos fueron perdiendo su poder adquisitivo, por eso fueron liberando las unidades donde habitaban», argumenta.
También dice que hay mucha oferta que estaba destinada para la venta, pero como ha estado floja -por todo el tema del alza de tasas de interés y las restricciones bancarias- muchos propietarios han decidido volcarla al mercado de los arriendos.
Otra razón que suma es que ha ingresado mucha oferta nueva, sobre todo en San Joaquín, San Miguel y La Cisterna. Y sus propietarios -la mayoría inversionistas- ponen en arriendo sus unidades.
En Santiago hay mucha oferta disponible.
«Sí, ha crecido bastante. Eso generó que los precios no suban, que es bueno para la demanda, pero para los dueños de los departamentos no es tan bueno. Hay precios con valores muy atractivos».
Reinaldo Gleisner, vicepresidente de Colliers Chile, coincide en el factor económico está afectando a muchas familias. «Estamos viviendo una situación económica apretada. La gente prefiere quedarse donde está, que puede ser menos cómodo. Puede ser que viva con familias o grupos de amigos y decide no independizarse, por los costos que acarrea un arriendo. Por eso es que la disposición a arrendar es más baja», sostiene.
Añade que hoy hay muchos propietarios que han pasado su arriendo a UF, de tal manera que el reajuste es mes a mes. «Como el ingreso es fijo en pesos, las personas no se atreven a tomar un arriendo que tengan una reajustabilidad mensual».
Factor precios
Herrera revela que hoy una unidad se está demorando mucho más en ser arrendada. «En promedio un departamento debería arrendarse en 25 y 30 días, pero hoy estamos en 35 y 48 días. Ha crecido un 35% esa cantidad de días que permanece un departamento en vitrina. Vemos que hoy la gente se está regodeando más al tener más opciones. Como hay harta oferta, busca las mejores alternativas en términos económicos.».
También da cuenta que los precios han caído un 12,8% respecto al 2022. «En Independencia, Santiago Centro y Estación Central los precios han tenido una baja considerable, precisamente en ellas hay buenas chances de conseguir arriendos a buen precio».
Gleisner cree que muchos propietarios prefieren bajar el canon de arriendo para competir en precios. «Entre no recibir 100 y recibir 90 u 85, prefieren eso. Está dispuesto a bajar el arriendo porque el departamento sin arrendar es un costo. Hay que pagar gasto común, agua, luz, gas, dividendo, contribuciones. Es mejor un ingreso menos de lo esperado que un ingreso ideal», enfatiza.



