Se levantó a las 5:30 de la mañana la intensa, cuenta el arquero campeón del fútbol chileno
La joven de 17 años entró a cuarto medio. Su papá quiere que sea tatuadora. Desde chiquitita tiene facilidad para dibujar, afirma Diego.
«Tu último primer día de clases, hermosa mía. Orgulloso todos los días de ti, mi amor, que este último año escolar sea increíble». Fue lo que le escribió Diego «Mono» Sánchez en Instagram a su hija Dominga Agustina, de 17 años. Ella entró este martes a cuarto medio en el colegio Francis School, del sector La Herradura de Coquimbo.
El papá chocho revela el backstage de Dominga: «Se levantó como a las 5:30 de la mañana, la intensa. Para arreglarse, elegir la ropa, maquillarse. Estaba ansiosa, nerviosa, sabe que este año cierra una etapa también». El arquero campeón del fútbol chileno con Coquimbo Unido la acompañó luego para una actividad preparada por los apoderados del curso 4°C. Recibieron a los niños con fotos del primer día de colegio de su vida, una caja con recuerdos y una carta escrita a mano por los papás. «Cada niño leyó la carta en la sala, acompañados por sus papás.
La Dominga leyó la mía y se emocionó, pero no quiso llorar para que no se le saliera el maquillaje, jajajá», relata Sánchez.
¿Dominga le ha dicho qué quiere hacer cuando salga de cuarto?
«Aún no lo decide, está como en el limbo, pensando qué hacer. Yo siento que ella es muy buena para el arte, es buena dibujando, de hecho dibuja diseños para tatuajes. Desde chiquitita tiene facilidad para dibujar. Y desde el año pasado hace tatuajes, me ha tatuado dos veces a mí, de hecho. Un fantasma y un corazón no muy grandes, en el antebrazo derecho. Le quedaron buenos para ser los primeros. Quizás por ahí le faltó un poquito cargar algunas líneas. Me dijo que me las arreglaba, pero le dije que no porque quiero que queden de recuerdo de cómo fueron sus primeros tatuajes. Después va a ir viendo su evolución».
«A mi sobrino Luciano, su primito, también le hizo un corazón, con una letra F. Yo este año voy a tratar de apoyarla en eso, a mí me gustaría que haga algún curso de tatuajes para que ella tenga algún cartoncito, algo que le dé seriedad y demuestre lo buena que es. Y también para que tenga estudios y conocimientos que le den más confianza», agrega.
Junto a Dominga, Diego Sánchez también llevó a su primer día de clases a su hijo menor, Salvador, de 12 años, quien entró a octavo básico en el mismo colegio: «Él tiene más claro lo que quiere ser: futbolista. Este año empezó a jugar acá, en la Sub 13 de Coquimbo Unido. Antes estaba en una escuela de fútbol y como ya a los 13 años entran a los cadetes ahí está probando suerte. Juega de lateral derecho».
Dominga también agradeció la presencia de su papá en su último primer día de colegio. «Gracias por siempre estar», escribió en una historia de Instagram la joven, junto a las fotos que se tomó con su papá y su hermano en la sala de clases.
Después de la emotiva bienvenida que recibió Dominga en el colegio, el arquero del cuadro pirata partió al complejo Las Rosas, que queda a diez minutos en auto del Francis School para un nuevo día de entrenamiento con el equipo.
«Me queda todo al lado, llegué justo», relata Sánchez. Coquimbo Unido recibe este sábado al mediodía a Deportes Concepción, en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso, por la quinta fecha del torneo. Los aurinegros marchan en el décimo lugar con 6 puntos, tras dos partidos ganados en las primeras cuatro jornadas.


