Pía, de 13 años, se hizo viral tras denunciar su temor por entrar a clases
Tras relatar los malos tratos que recibió durante tres años, la Superintendencia de Educación se encuentra revisando si se cumplieron los protocolos en el Colegio Inglés de Talca.
El testimonio en video de Pía, de 13 años, una estudiante de 8º básico del Colegio Inglés de Talca, se ha hecho viral a en las redes sociales, luego de exponer la exclusión, malos tratos y el bullying que dice ha recibido por parte de sus compañeros. Su padre relata que esta situación se ha sostenido durante tres años, incluso llegando a comprometer la salud de la niña.
«En las vacaciones ella nos dijo que estaba aterrada por volver a clases, que no podía dormir bien y que no sabía que hacer con su vida, esto nos dejó muy preocupados. Luego de volver, nos dijo que quería viéramos un video que había subido. Quedamos para adentro y le preguntamos si es que lo iba a bajar y dijo que no, porque todo lo que decía ahí era verdad, que pasaba también con otros niños y nadie hacía algo al respecto. Entonces, creemos que si a ella le hacía bien, íbamos a apoyarla en esto», relata Claudio Vivanco, padre de Pía.
El respaldo de internet
El video ya tiene más un millón de reproducciones, con cientos de comentarios que respaldan a la niña. El padre indica que esto le ha traído mucha alegría, pero que su preocupación yace en las consecuencias del bullying, lo que han hecho que Pía genere graves problemas estomacales. Incluso, sin poder volver a clases aún, mientras que el colegio inició sus actividades el jueves pasado.
«Ella ha arrastrado una gastritis crónica que, según los especialistas que hemos consultado, podrían incluso generarle un cáncer gástrico y la mantiene con un delicado estado de salud. Aunque luego del video ha estado contenta, me dijo que no podía creer que afuera del colegio había gente tan buena que ni siquiera la conocen y empatizan. Tanto así, que como a ella le encanta cantar, a través de los comentarios, el cantante Diego Torres dijo que se enteró y estaba dispuesto a darle clases de canto para que pudiera avanzar y dar vuelta la página», comenta.
Según relata, no le han dado una disculpa y durante estos tres años no ha podido revertir la situación de Pía, llegando incluso a afectarle en sus calificaciones ante la exclusión de sus compañeros.
El colegio fue oficiado
«Desde el colegio nos han dicho que iban a hacer algo al respecto, pero pese a que hemos tenido reuniones por convivencia escolar, la situación no cambió. La tuvieron que cambiar de curso, pero los malos tratos no se detuvieron. Sus compañeros hacen como que no existe, si los saluda no responden, no quieren hacer grupos de trabajo con ella.También ha recibido violencia física, le rayaron su mochila con plumón diciéndole que se fuera. Incluso este grupo de compañeras que la trata mal, ha amenazado a otras niñas de su curso para que no se junten con ella, le rompieron un espejo que era un recuerdo de su abuela y el colegio no tomó acciones», comenta el padre de Pía.
Tras viralizado el video, el diputado Francisco Pulgar ofició a la Superintendencia de Educación, para que se investigara la denuncia de Pía. A lo que el organismo respondió ingresando una denuncia de oficio para investigar la situación, manteniendo una reunión con el establecimiento el viernes pasado para indagar el cumplimiento de los protocolos.
Una crianza respetuosa
«En general cometemos el error de creer que el bullying es algo que se aborda de forma aislada, como si existiera un remedio para curarlo. Sin embargo, las conductas violentas de los niños son producto de la manera en que han socializado. Si como adultos somos violentos, de forma implícita les enseñamos que quien tiene más poder puede ejercer violencia sobre otros. La manera fundamental de enfrentarlo es con una crianza respetuosa, pues los buenos tratos se entregan en cada interacción y no solo en un sermón cuando los castigamos o nos sentimos moralistas», argumenta la sicóloga Emilia Aguilera (@criarsinmorirenelintento en Instagram).
Resalta que es importante para identificar si un niño es víctima de bullying, que los padres estén pendiente en las conductas alimentarias de los niños, o si presentan conductas irascibles o tienden a aislarse. «Necesitamos poner atención ante cualquier cambio de conducta y no dejarlo en que es por la edad y se le va a pasar, los niños y adolescentes deben ser escuchados con detenimiento», arguye.
«Atreverse a hablar y compartir con adultos de confianza no es ser sapo, cobarde o mamón, es ser valiente. Al hablar no se está solamente haciendo algo por sí mismo, si no que por toda la comunidad para intervenir. Y muchas veces los profesores lo dejan pasar, pero les aconsejo a los jóvenes que busquen a otro adulto, siempre habrá alguien que querrá escuchar», finaliza.


