El meta de Cuiabá le atajó el tiro a Joe Abrigo y se acabó el partido
La situación estaba clara antes de patear y no hay mucho que objetar, sostuvo el técnico Lucas Bovaglio.
El choque entre Palestino y Cuiabá de Brasil jugado en el Ester Roa de Concepción, por la ida de los playoffs para meterse en los octavos de final de la Copa Sudamericana, dejó el máximo de emoción para los segundos finales de los descuentos. El partido estaba igualado a un tanto, próximo a expirar en el minuto 94, cuando el defensor Bruno Alves fue con plancha sobre Benjamín Rojas y el juez peruano Roberto Pérez pitó penal.
La condición que puso el réferi al momento de la ejecución, y se lo advirtió al arquero, al ejecutante y a todos quienes estaban alrededor del área, fue un claro «no hay rebote». O sea, decretó penal, pero como ya estaban pasados del tiempo añadido, la pelota se iba al fondo del arco y era gol o en caso de ser atajado, independiente que el balón le cayera a un árabe para definir, se terminaba instantáneamente el partido. Todos entendieron la instrucción. Joe Abrigo sacó un zurdazo que el meta Walter contuvo y, dicho y hecho, la pelota le volvió a caer al hombre de Palestino, pero el pacto ya estaba firmado. En el rebote el volante mandó el balón al fondo del arco sabiendo que no servía de nada.
El jugador del Tino solo atinó a ver con impotencia el triste epílogo de su disparo, se tapó la cara con la camiseta y debió ser consolado por sus compañeros. Cuando dejó la cancha levantó sus manos hacia los hinchas del equipo en señal de perdón. Palestino abrió la cuenta en el primer tiempo con un tanto de Nicolás Linares (31′) y Cuiabá lo empató gracias a un error defensivo entre el meta César Rigamontti y sus zagueros que fue aprovechado por Deyberson (60′) para el 1-1 final.
Para el técnico, Lucas Bovaglio, todo estaba claro desde ante de la ejecución. «En la jugada del penal no hay mucho que objetarle al árbitro porque él le aclaró a los jugadores que estaban en zona de rebote que no iba a haber rebote, el cuarto árbitro nos informó a nosotros en el banco que pateaba y se acababa, que no había rebote. Muchas veces sucede y hemos visto partidos que hacen un gol de penal, reanudan y terminan, pero en esta situación nos tocó errarlo y después convertir por el rebote. La situación estaba clara antes de patear y no hay mucho que objetar. El reglamento lo avala porque la posibilidad después del penal, que no haya rebote y termine, está dentro del reglamento. O sea que el árbitro obró bien», afirmó el estratega del Tino.
Los árabes clasificaron a la final regional zona centro norte de la Copa Chile donde enfrentarán a la U en una fecha por definir y en el Torneo Nacional 2024 marchan quintos con 25 puntos a siete de los azules (32), líderes del certamen. Este domingo parten la segunda rueda recibiendo a Everton (ver recuadro) en La Cisterna y luego viajan a Brasil para la revancha frente a Cuiabá en el Arena Pantanal, el jueves 25 de agosto. El ganador del playoff enfrentará al Independiente de Medellín por los octavos de final de la Copa Sudamericana.



