Ex jugador de Colo Colo abrió debate: ¿por qué se juega tan poco en el fútbol chileno?
En Rosario Central, el volante ha jugado seis partidos completos en menos de un mes. Sociólogo Axel Callís apunta a las dirigencias de los clubes.
Vicente Pizarro llegó a Rosario Central a principios de enero. Dos semanas después de firmar contrato, comenzó la temporada en Argentina. Desde el 25 de enero su club ha jugado seis partidos (cinco por liga y uno de la Copa Argentina). El volante chileno de 23 años, que llegó desde Colo Colo, ha sido titular y disputado los 90 minutos en todos ellos.
El Campeonato Nacional en chile recién va en su tercera fecha.
Esa diferencia la hizo notar el propio Pizarro este domingo, luego del triunfo del cuadro rosarino sobre Barracas Central (2-0): «Ya llevamos varios partidos acá y en Chile va recién la mitad. Esa competencia te hace crecer día a día, hace que el equipo vaya agarrando ritmo y la idea de juego. Los partidos seguidos nos hacen muy bien para mantener el ritmo y que la idea esté cada vez un poco más clara. Es lo mejor para todos los jugadores, yo creo que se sienten cómodos con ese ritmo de competencia. Te exige eso este fútbol y hay que estar preparado».
El fútbol argentino es el tercer país de Sudamérica donde se han jugado más partidos en este inicio de temporada. El primer lugar lo ostenta por lejos Brasil, donde sus clubes de Primera División han jugado, la mayoría, once partidos.
Tres de ellos por la liga y otros ocho de los campeonatos estaduales. Lo sigue Colombia, con siete fechas del Torneo de Apertura. Y en tercer lugar Argentina, con seis. En Paraguay se han jugado cinco jornadas.
La liga chilena se encuentra en el montón de cuatro países que llevan tres partidos por los puntos, junto a Perú, Venezuela y Bolivia, que comenzó su temporada con una copa de verano organizada por la federación. Uruguay lleva dos y en Ecuador aún no comienza la competencia.
El sociólogo futbolero Axel Callís, director de estudios de la agencia de investigación Tú Influyes, complementa las palabras de Pizarro: «Si jugar más partidos aumenta la competitividad, los clubes y la Selección de un país más competitivo tienen mejores resultados internacionales. Y el hecho de que la población pueda gozar de triunfos deportivos produce mayor identificación de la población con el fútbol».
Lo anterior redunda en un crecimiento de la actividad, con acciones de parte del público como comprar más camisetas, ir más al estadio, etcétera. Sin embargo, uno de los principales obstáculos para aumentar la cantidad de partidos de la competencia nacional han sido las dirigencias de los clubes, que a través del Consejo de Presidentes de la ANFP mantienen un formato de sólo 30 partidos al año en el torneo. Recién para esta temporada se aumentó la cantidad de encuentros por la creación de una Copa de la Liga. En Argentina, por ejemplo, se juegan 32 partidos de fase regular, sumados a dos instancias de playoffs al año.
«En Chile los dirigentes del fútbol no son personas del fútbol. Son brokers, especuladores comerciales que buscan obtener réditos económicos. Jugar más partidos implica un costo que no necesariamente trae ganancias, porque en Chile va poca gente al estadio y, aunque vaya más gente, eso también implica un costo en gastos de seguridad. Otro costo asociado de jugar más partidos es tener planteles más grandes, y eso también implica es un gasto que los clubes no están dispuestos a realizar. Sólo los clubes más grandes, como la U, Colo Colo y la UC, tienen planteles de 30 o más jugadores. Los demás equipos trabajan, en algunos casos, incluso con menos de dos jugadores profesionales por puesto», explica Callís.