Al animador se le estaba formando la popularmente llamada pelada franciscana
Se sometió a un implante capilar y trasplante de cabello, por eso está rapado ahora. Estuvo 12 horas en pabellón y en cuatro meses se verá el resultado.
Le han preguntado de todo. Que si usó Ozempic, que si está enfermo y también le han caído unos piropos. La nueva apariencia de Pancho Saavedra (48), rapado y más delgado es una incógnita. Hasta ahora que el animador revela que se sometió a un implante capilar y trasplante de cabello de 7.000 pelos en una operación que duró 12 horas.Hace dos años y medio, un especialista en la Universidad de los Andes le habló de un concepto que explicaba lo que él estaba viendo en su cabeza: «La pelada franciscana. Calvo por arriba, pelo en los costados. Igual que mi abuelo».
Ahí empezó con finasteride y minoxidil para frenar la caída, pero el problema de fondo era más profundo. «El pelo se me estaba cayendo por estrés. Me pasaba la mano por la cabeza y me quedaba con pelos en la mano. Me duchaba y en el champú salían 40 pelos. Sentía que el pelo no estaba fuerte».
Por esos años la agenda de Pancho era feroz: cuatro programas al año, viajes constantes, cambio de casa, hijos. Todo junto. «Sentía que me estaba afectando mucho la autoestima, y que era poco saludable que se te caiga el pelo por estrés. El cuerpo estaba hablando a través del pelo. El peluquero del canal ya me estaba aplicando polvos para tapar los claros. En los planos de dron de Socios por el Mundo la piel blanca de la cabeza empezaba a verse. Jorge (Zabaleta) también me lo dijo».
Durante un viaje a Turquía para el programa, un médico local le confirmó lo que ya sospechaba: necesitaba intervención.
Se quedó con esa idea y empezó a mirar videos de hombres que se han sometido a esta operación llamada Extracción por Unidad Folicular (FUE) (que tiene un valor aproximado de $6.000.000) que saca folículos de parte de la cabeza donde está más poblada y los trasplanta donde no hay o hay menos cantidad. La historia que más le llegó fue la de Yohans Ogaz, más conocido en TikTok como Hola soy cabezón. «Tenía cuatro pelos, como el pelo del Tony Chirola, y después tenía el Rey León en la cabeza, dije: el doctor que se lo hizo debe ser seco».
Entre medio, su amigo Pedro Ruminot le consiguió el teléfono del médico Freddy Bravo, de Bravo Hair Institute, pero el problema era el tiempo. A principios de junio, Saavedra terminó de grabar Socios por Chile, miró el calendario, su presupuesto y vio que tenía dos semanas libres, algo que pocas veces aparece en su agenda. «Casi nunca tengo una ventana para hacer algo por mí. El sábado 6 me estaba operando, estuve 12 horas. Me trasplantaron desde la nuca hacia la zona frontal. Con anestesia local, televisión y siesta entre medio», retrata.
Le han tirado hartos piropos con el look rapado. «Me gusté mucho pelado, lo voy a mantener por un rato, aunque ya me está creciendo el pelo. Los resultados se verán entre cuatro y seis meses. Esto lo hice por mí, para sentirme más seguro y además siento que tiene que ver mucho con el giro que le di a mi salud», asegura el animador.
¿Cómo así?
«Siento que es parte de un cambio de vida. Mi baja de peso tiene que ver solamente con el running. Corrí los 42K de Tokio y ahí ya estaba un poco más flaco y me he mantenido».
Se ve mucho más jovial.
«Sabes que sí, lo veo. Se me ve hasta la cara tan joven, como que se me fueron las arrugas de los ojos. Antes me dolían las rodillas, me costaba al agacharme a jugar con mis hijos. Hoy me siento un gallo saludable y me encanta. En noviembre voy a ir a correr la maratón de Nueva York, así que sigo entrenando».


