Expertos sugieren estrategias para alumnos que estudian especialidades con bajo retorno
Parte de una buena elección de carrera es conocer el mercado laboral, señala académico.
«Tengan cuidado de endeudarse para estudiar carreras donde a lo mejor hay menos futuro», fue el llamado que realizó el ministro de Hacienda Jorge Quiroz en medio de la discusión por el crédito con aval del Estado (CAE). La autoridad recordó el informe emitido este año por la Fiscalía Nacional Económica, que concluyó que cerca del 40% de los estudiantes de educación superior cursa carreras con pocas perspectivas laborales.
Según las cifras oficiales del portal Mifuturo.cl, del Mineduc -que cruza las listas de titulados con la información financiera que cada uno entrega al Servicio de Impuestos Internos- hay cerca de 50 carreras de la educación superior chilena que al cuarto año de titulación promedian una renta bruta menor a $1.000.000. En el listado aparecen pocos programas universitarios (que también registran baja empleabilidad): la mayoría corresponde a carreras técnicas de institutos profesionales y centros de formación técnica (ver tabla).
«Parte de una buena elección de carrera es conocer el mercado laboral que tiene y, ojalá, indicadores como empleabilidad al primer año o al tercer año. Algo de eso hay en Mifuturo.cl», comenta Sergio Celis, académico de la Universidad de Chile e investigador en educación superior.
Sobre las carreras con menor rentabilidad, recomienda a los postulantes dar una mirada a los indicadores del plantel específico donde van a estudiar. «Existen variaciones: en general hay mayor rentabilidad en instituciones que demuestran calidad y más años de acreditación. A veces los promedios de una carrera pueden ser bajos, pero puede que haya bastante varianza. Eso sucede, por ejemplo, en las carreras de las Ciencias Sociales, como Sociología», asegura.
«Si ya estoy en una carrera que tiene poca rentabilidad, tengo un consejo bien importante: si bien sigue pesando la carrera, cada vez están empezando a valorarse más las habilidades básicas o ciertas competencias que tienen las personas, independientes de su título», agrega.
«Por ejemplo, las habilidades de comunicación, trabajo en equipo, la comprensión lectora, la capacidad de pensamiento lógico y matemático, la capacidad de resolver problemas», enumera. «Voy a tener mayor empleabilidad, no solo por mi cartón, sino por también por este componente de habilidades. Si me costó insertarme en el campo laboral que yo quería, quizás puedo hacerlo en otro campo aledaño, o me puede permitir después estudiar otra cosa o una profundizar con un diplomado, por ejemplo, para poder seguir avanzando», indica.
Flexibles
«Lo que más nos preocupa es que los jóvenes solamente se meten a Mifuturo.cl un día antes de postular, y eso no puede ser. La idea es que vean la información mucho antes y manejen distintas variables», sostiene Valentina Gran, directora ejecutiva de Fundación Por Una Carrera (porunacarrera.cl, https://acortar.link/nwAirR).
Un foco es que los estudiantes trabajen su proyecto de vida. «Es mucho más complejo que solamente ver el retorno de las carreras. Tiene que ver con lo que me gusta, me moviliza, y también entender cuáles son las carreras que el día de mañana van a tener una alta demanda y tienen que ver con lo que yo busco», aclara.
Entrega un consejo a quienes eligieron una carrera con baja rentabilidad. «Como fundación hablamos mucho de las trayectorias flexibles. ¿Qué significa eso? Que hoy se espera que las personas estén constantemente especializándose. Con la inteligencia artificial, con los cambios que estamos viendo, es muy importante que conozca cuál es mi valor agregado», destaca.
«Si estoy en una carrera que tiene retorno negativo puede ser que me especialice, puedo hacer un curso y eso me va a diferenciar del resto. Por ejemplo, si estudié Diseño y quizás no está teniendo un retorno muy positivo, puedo agregarle un tema de marketing. Hay que entender que la carrera no me determina, sino que es un medio para lograr que lo que yo quiero. ¿Estudié una carrera? Bueno, qué necesito agregarle para seguir construyendo mi proyecto de vida», enfatiza.
Focalizar
«La afirmación del ministro creo que deberíamos verla desde el otro lado, porque en verdad lo que se está diciendo es que las personas debieran endeudarse sólo para estudiar carreras que les prometan altos ingresos futuros.
Comparando, es como decir que el banco sólo le va a prestar plata a los inversionistas exitosos, ¿pero cómo los separo? Al final es una apuesta», opina Víctor Salas, académico de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago, especializado en economía de la educación.
«Se está viendo desde la perspectiva individual, pero los créditos que el Estado entrega para que las personas puedan tener acceso a la educación superior es una perspectiva social, porque la sociedad también se va a beneficiar de los profesionales y técnicos que se forman», sostiene.
A su juicio, es deber del Estado impulsar el crecimiento, y eso incluye a las carreras con bajo retorno: «Una opción es aplicar un principio de pertinencia, como en Australia u otros países; es decir, dedicarle recursos especiales para darle ese crédito o becas a los sectores que ayudan al crecimiento de la economía, no así tan abierto».



