El periodista deportivo totalizó el recorrido de Pucón en 6 horas y 28 minutos
Una caída en bicicleta a cuatro días de la versión anterior lo dejó fuera esa vez, pero se prometió volver y cumplió. Lo acompañaron su hija Laura, su pareja y parte de su familia.
Francisco Sagredo (50) fue pura emoción en su llegada a la meta del Itaú Ironman de Pucón. El periodista arribó al sector de la meta pasadas las dos y media de la tarde, con más de seis horas de carrera encima, donde lo aguardaba su hija Laura y su pareja, además de su equipo Steps, con quienes se preparó durante largo tiempo para este desafío.
Visiblemente emocionado, el comunicador se abrazó con ambas y se comenzó a hidratar bajo los más de 30 grados de la calurosa tarde lacustre. «Sí, estoy emocionado. Tengo 50 y el año pasado entrené un año porque mi sueño era correr Pucón. Bajé 12 kilos en un año, entrené, estaba listo, y a cuatro días de la carrera me quebré la clavícula. Me quedé sin venir y nada, fueron dos años esperando esto», contó, con una que otra lágrima de felicidad y orgullo.
«Mi hija, mi pareja, mi hermano, mi sobrino y mi equipo. Es heavy. Me sostuvieron y aquí estoy», agregó.
El episodio de la lesión fue un accidente y así se lo tomó. No hubo recaudos especiales para este año. «No cambié nada porque fue un accidente. Iba conversando con un amigo del equipo que corrió hoy y se produjo una maniobra extraña a 10 kilómetros por hora y me caí como un saco de papa arriba de la clavícula. Viajaba al otro día a Pucón», recuerda.
De hecho, ese mismo día se juramentó y le prometió a su hija Laura que tendría la revancha.
«Ese día, cuando estaba en el box de emergencia de la clínica Meds, y me dijeron que me iban a operar, llegó Laura, estaba muy triste y le dije tranquila, que en un año más vamos a estar en la meta de Pucón y mira, acá estamos», recuerda con emoción. Además de su hija y su pareja, también estuvo parte de su familia en Pucón. Corrió su sobrino Gabriel Sagredo y los acompañaron sus hermanos Eduardo y Gabriel.
«Este es el legado de mi viejo. El amor por el deporte. Corrió conmigo», contó, enseñando un pañuelo que usaba su padre, que se sacó de uno de los bolsillos de su traje de competencia.
«Él usaba pañuelos. Se fue hace 12 años y era fanático del fútbol, de Colo Colo. Y este fue el último pañuelo que usó. Por eso lo quise llevar conmigo en la carrera», contó, visiblemente tocado.
Los amigos fueron otro aliciente importante para lograr su objetivo. Sus colegas y compañeros de trabajo en «Deportes en Agricultura», espacio que conduce, lo acompañaron en la previa con mensajes de aliento.
«El Pato Yáñez siempre. Cristián Caamaño, con quien somos muy amigos, Mauro Pinilla también. Pedro Carcuro lo mismo. Y hoy cuando me desperté a las cuatro de la mañana, tenía un mensaje de Carlos Fontalba, el productor general que se fue hace poco de la radio, con un mensaje con todo el fua a las 1 de la mañana. Ellos saben lo que trabajé para esto. Es muy dura esta huev? pero estoy feliz. Hice 10 minutos menos del tiempo que tenía presupuestado. Pensaba hacer 6 horas con 40 minutos, e hice 6 horas con 28 minutos así que estoy feliz, y me siento bien además».
¿Cómo se celebra ahora, Francisco?
«Tenemos un asado todo el team. A comer carnes, ensaladas y todo lo que no se pudo durante este tiempo. Estoy chato de tallarines y arroz».


