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Autor de la Foto: RUBÉN GARCÍA
Título/Pie de foto: El día que Guillermo apareció, el matinal se alargó media hora.
La historia de Guillermo, el hombre que desordenó «Bienvenidos»
«Me di cuenta que Martín tenía condiciones como comunicador», recuerda el contador.
Isabel Lamoliatte
Tiene un tono de voz similar a su hijo Martín y cada frase la remata con una carcajada. El miércoles Guillermo Cárcamo apareció unos minutos en «Bienvenidos» y arrasó. Él quedó feliz. «Cuando chico animaba fiestas en mi colegio (Mackay). Después, ya trabajando, me tocó hacer capacitaciones laborales y nunca le tuve miedo al micrófono», cuenta.
«Cuando a Martín lo llamaban sus amigos a la casa nos confundían. Tenemos cosas en común: el gen loco y los mismos gestos», reconoce.
Guillermo tiene 65 años, es viñamarino, está casado hace más de 40 años con Drina Papic, es contador y se dedica a asesorar empresas. De hecho, le administra las finanzas a Martín. «Hablamos seguido y tenemos que ir a reuniones. Ahí nos ponemos serios, jajajá. Él es mi único hijo hombre. Y la Mane la única mujer. Me dieron siete nietos, qué más puedo pedir», cuenta. «Me di cuenta rápido de que Martín tenía condiciones como comunicador, así es que lo apoyé», agrega Don Guillermo.
Él también tuvo un pasado aventurero. En 1967 se fue a estudiar contabilidad a Uruguay. «Quería arrancarme de Chile un rato. Fue el mismo año en que Elías Figueroa llegó a jugar a Peñarol de Montevideo. Mi papá era vicepresidente de (Santiago) Wanderers y gestionó la venta… Elías me invitaba al estadio y a veces salíamos». Guillermo También es amigo de Sonia Fried. «Éramos vecinos. Lo divertido es que con Manuel Massú, su ex marido, fuimos compañeros en el colegio y amigos. Eso se mantiene hasta hoy. Una lástima lo que pasó después (la separación)», relata.
-¿Usted los presentó?
-Yo salía con la Sonia y él con la Drina. En una fiesta me di cuenta de que andábamos cambiados y muy naturalmente se dio el intercambio. Yo me casé con la Drina y él con la Sonia, jajajá. A veces le digo a la Sonia: ¿Te imaginas si nos hubiéramos casado? Tendríamos dos hijos famosos: el Nico y Martín.


