Hay dos parálisis grandes en estos proyectos, advierte Agustín Iglesias
Debió presentar dos veces la iniciativa. Este miércoles, el secuestro de un comerciante alteró la tranquilidad de la comuna.
Independencia amaneció este miércoles con la noticia de un secuestro extorsivo. La víctima: un ciudadano dominicano que fue retenido cerca de su domicilio y por cuyo rescate le pidieron a la familia $30.000.000.
Con el transcurso de las horas, la víctima llegó por sus propios medios hasta una comisaría de Lo Prado. El alcalde de la comuna, Agustín Iglesias, relata que la esposa del dominicano hizo la denuncia pasada la medianoche del martes al 1469, el número de emergencia del municipio.
«Nosotros llegamos en cinco minutos y estuvimos cuarenta minutos solos con la familia, sin policía, sin fiscalía. Los secuestradores llamaron a la señora a las 00:35, media hora después de que llegamos, y seguíamos solos. Diez minutos más tarde llegó la policía», relata.
El largo camino
Iglesias lo cuenta para destacar la importancia de fortalecer la seguridad municipal: «Obviamente la detención de los criminales, la investigación, el control migratorio es de las policías y el Ministerio Público, pero necesitamos más herramientas y con más rapidez».
En su caso, comenta, cuando asumió como alcalde el 6 de diciembre de 2024, chocó de golpe y porrazo con el muro de la burocracia.
«Existían 48 cámaras en mal estado u obsoletas, con baja operatividad y escasa cobertura efectiva. El número de emergencia presentaba limitaciones operativas y no había protocolos formales de actuación. Al revisar el estado administrativo del municipio, constatamos que los recursos destinados al recambio del sistema de cámaras se encontraban estancados en la Subsecretaría de Prevención del Delito, y que el proyecto vigente estaba vencido», detalla.
Antes de cumplir un mes en la alcaldía reactivó el proyecto. Regularizó las observaciones pendientes, actualizó los antecedentes técnicos y financieros. «Este paso fue clave para liberar los recursos comprometidos, considerando que Independencia es una comuna de ingresos limitados que depende de aportes del gobierno central para financiar inversiones de esta magnitud».
En estos casos, afirma, hay tres organismos que apoyan con los montos de inversión: la Subsecretaría de Prevención del Delito, el Gobierno Regional y la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere). «Hay que estar atentos a los proyectos que van a abriendo cada uno de ellos para postular», señala.
Pese a su urgencia, la Subsecretaría de Prevención del Delito demoró cinco meses en aprobar su proyecto de cambiar las cámaras defectuosas y agregar 52 a los mismos 48 puntos que ya existían. Luego de eso, tuvo que cumplir con el siguiente paso: elaborar las bases para subirlas a la plataforma Mercado Público para su licitación.
«Se deben cumplir plazos obligatorios de publicación, consultas, evaluación técnica, adjudicación y formalización contractual. El 9 de octubre el proyecto fue declarado desierto por falta de oferentes. Tuvimos que hacer todo de nuevo porque está estipulado así».
En marcha
El 2 de diciembre, casi once meses después de su presentación, el proyecto fue adjudicado por el concejo municipal a una empresa que cumplía los requisitos. Finalmente, en enero pasado las nuevas 100 cámaras fueron instaladas en los 48 puntos más conflictivos de Independencia.
Suena agotador el proceso.
«Hay dos parálisis grandes en estos proyectos. Uno es la liberación de recursos del gobierno central. El otro es el proceso en la plataforma Mercado Público. Y está bien que se cumplan formalidades. Deben cumplirse todos los requisitos. Yo no estoy culpando a una persona en particular. Pero no puede ser que para un proyecto el Estado demore cinco meses en aprobarlo».
La próxima medida serán la adquisición de un dron de vigilancia. «Se continuarán sumando recursos tecnológicos que refuercen la capacidad de respuesta municipal. Independencia registra la mayor disminución en la Región Metropolitana de delitos 2025 en comparación con 2024», asevera Iglesias.
¿Qué modificación hicieron al teléfono de emergencia?
«De partida, el equipo. Había uno antiguo que funcionaba con un cable a la pared. Los fines de semana fallaban mucho porque no había personal para responder. Hemos reforzado los turnos y actualizamos el equipo. Yo reviso todas las semanas los datos, contestamos el 95% de las llamadas. El 88% de ellas las conectamos en menos de un minuto (con un vehículo de seguridad). Eso se hizo con recursos propios, ya que se multiplicó por diez el presupuesto para el gasto municipal de seguridad».