Luz Rivanera cuenta que la gente comenzó a ayudarlos de forma espontánea
El actor se mantiene internado estable tras sufrir un infarto. Ella asegura que él mantiene una actitud positiva.
Desde mediados de septiembre, Roberto Nicolini permanece internado en una clínica capitalina luego de sufrir un infarto. Hoy, con un diagnóstico estable, cercanos y seguidores, de manera espontánea, decidieron ir en ayuda del actor y comunicador.
«Él no sabe que hay personas aportando. Todo está bien. No pedimos nada, pero agradecemos todo», cuenta Luz Rivanera, su pareja, añadiendo que «esto surgió espontáneamente. No lo pedí. Y lo agradezco mucho».
La ayuda, que ha llegado a la cuenta Rut de Nicolini (6300479), los ayudará a afrontar los gastos médicos, además, «viene un proceso largo de rehabilitación, con trabajo con aparatos y cardiokinesiología,
y Roberto es su pyme. Todo es gasto y en salud no hay ahorro que resista», dice Luz.
¿Por qué cree que surgió la ayuda?
«La idea de aportar fue de personas anónimas que saben que Roberto es solidario desde siempre, ya desde tiempos estudiantiles, con apertura de comedores en su ciudad natal, Quilpué. Qué decir en los años de «Pipiripao» con tantas iniciativas como mantener con pañales a niños enfermos de cáncer de los hospitales Fricke y Van Buren, apoya cuántas necesidades ve en colegas y vive apoyando con funciones solidarias a tantas personas que ni siquiera conoce.
Él no sabe de este apoyo».
Este 2024, la salud de Roberto Nicolini no ha estado bien. En enero sufrió un accidente cerebrovascular y, explica su pareja, «como es diabético e hipertenso, hizo un ACV y nadie nos advirtió que habitualmente podría venir un infarto después o viceversa. Es muy complicada la situación, pero su necesidad de volver al teatro lo mantiene con su cabeza en ese foco. Lleva años sin parar de trabajar».
¿Qué dicen los médicos de su estado?
«Los médicos y el personal que lo atiende dicen que ayuda mucho su actitud de agradecer cada minuto y no decir que está enfermo, sino que en recuperación y ahí es clave el apoyo de la rehabilitación. Es un hombre de mucha fe y durante años fue misionero de la Renovación Carismática Católica. Vive su fe y eso lo sostiene también. Va recuperándose bien, con días mejores que otros, pero bien. Resistió bien dos operaciones y mejoró muchísimo desde que recuperó los riñones. El infarto invadió a otros órganos. Roberto está vivo sólo de milagro y quiera Dios que por muchos años más».
La rehabilitación busca mejorar su calidad de vida. Luz señala que «él funciona con un tercio de su corazón y el objetivo es irrigar donde no llega». «Roberto dice que está ahora en modo reset y no enfermo. Nos da ánimos al resto pero los dolores que vivió pudieron haberle causado la muerte».


