Dulcesur llega con sus productos desde Arica hasta Coyhaique
Dentro de su amplio catálogo destacan algunos clásicos productos como helados de invierno, sustancias y guagüitas.
En las últimas semanas, el fenómeno del Niño ha sido el responsable de intensas ráfagas de viento, torrenciales lluvias y hasta granizos en algunas zonas del país, mostrando la cara menos amable del invierno. ¿Cuál es la otra cara? La que invita a reunirse en familia para disfrutar de calóricas preparaciones como picarones y sopaipillas, además de clásicos confites. Y sin duda entre los más tradicionales están los helados de invierno, las sustancias y las guagüitas.
Esos productos son uno de los grandes pilares de Dulcesur, negocio de Concepción que abrieron en el ya lejano 1970 el matrimonio de Eleodora Arévalo y Manuel Estrada. «Partió como una confitería llamada Productos Lolita -porque a mi madre le dicen Loli-, ubicada en el centro de la ciudad y que tuvo muy buena aceptación. Como el crecimiento fue importante, algunos años después decidieron comenzar con la fabricación de algunos productos», cuenta Enzo Estrada, uno de sus hijos.
Enzo, quien actualmente es el gerente general, dice que una buena parte de sus recuerdos están ligados al negocio. «Pasaba harto tiempo en la fábrica, al igual que mi hermano mayor. Cuando salí del colegio me empecé a involucrar en su funcionamiento. En el 2000, cuando falleció mi padre, Dulcesur ya era bastante grande, en el sentido que se había ido expandiendo a atender clientes más al sur y también hacia el norte de Chile. Hoy tenemos presencia desde Arica hasta Coyhaique. En cuanto a mi madre, sigue vinculada al negocio, tiene 82 años y viene a la fábrica a ayudar, con mucha vitalidad y energía».
Respecto de las guaguïtas y sustancias, Estrada menciona una característica particular. «Si bien el público objetivo de los confites son los niños, en el caso de esos dos productos su foco está puesto también en los adultos. Tienen un vínculo emocional con las personas, que las compran como una forma de recordar su infancia, de volver a probar algo que les encantaba cuando eran chicos. Y hay que decir que nos destacamos por los ingredientes que usamos en su elaboración, como por ejemplo esencias frutales de primer nivel».
¿Y qué otros productos integran su catálogo?
«Una de las principales preocupaciones, cuando me hice cargo del negocio, fue incorporar otras líneas de productos con la idea de irnos diversificando y ofrecer más alternativas a los clientes. Hoy tenemos distintas variedades de cuchuflíes -por ejemplo con chocolate, con coco rallado, sin azúcar-, líneas de galletas como las de champaña, delicias de frambuesa y de bocado; trufas y cocadas; además de queques, pancitos de anís y empolvados».
Enzo Estrada comenta que algunos de esos productos se comercializan bajo la marca Dulcesur y otros bajo la marca Lolita».
¿Ustedes atienden directamente a los clientes o lo hacen a través de distribuidores?
«Nuestros productos llegan a mayoristas y distribuidores, es ahí donde pueden comprarlos pequeños comerciantes como almaceneros. También estamos en algunos supermercados ya que el año pasado entramos a Walmart. Y tenemos una sala de venta propia acá en Concepción (Avenida Los Carrera 483), donde atendemos sobre todo a consumidores finales».
Dulcesur
Sala venta: Av. Los Carrera 483, Concepción.
Web: www.dulcesur.cl
Teléfono: 41 2235250
Instagram: @dulcesur.cl


