Fallecieron ocho turistas y hay 13 heridos
Los ocupantes habían pagado 550 reales (unos 94 mil pesos chilenos) por un paseo de 45 minutos con desayuno.
En el vehículo viajaban 21 personas, 20 pasajeros y el piloto, identificado como Elvis de Bem Crescêncio, que fue uno de los sobrevivientes. Los ocupantes habían pagado 550 reales (unos 94 mil pesos chilenos) por un paseo de 45 minutos con desayuno y seguro-aventura. La primera versión indicaba que el globo había chocado contra un puesto de salud, pero la propia corporación rectificó la información poco después.
El delegado Ulisses Gabriel detalló que tres víctimas «fueron halladas abrazadas». Videos difundidos muestran la aeronave perdiendo altura envuelta en llamas; testigos dicen que algunos pasajeros saltaron para huir del fuego. Gabriel agregó que «El viento era bastante fuerte, y varias personas tuvieron que sujetar el globo cuando comenzó a elevarse», contó a la emisora brasileña Globo News.
«Hay indicios de que este movimiento intenso provocó una fuga de gas, lo que hizo que la lona se incendiara.
Aunque el material era retardante de llama, el fuego fue muy intenso. El globo logró elevarse, pero eventualmente cayó, y fue entonces cuando 13 personas -incluido el piloto- lograron escapar.»
El Hospital Nossa Senhora de Fátima recibió a cinco heridos con quemaduras de segundo grado y golpes leves; los demás presentan contusiones y estrés postraumático. Ninguno está grave.
La empresa Sobrevoar suspendió sus operaciones y divulgó una nota en la que reconoce: «Lamentablemente, incluso con todas las precauciones necesarias y con el esfuerzo de nuestro piloto. sufrimos con el dolor causado por esta tragedia». Añadió también: «Es con profundo dolor y tristeza que nosotros, de Sobrevoar Servicios Turísticos, manifestamos nuestra solidaridad y respeto a las víctimas.».
Entre los fallecidos figuran Andrei Gabriel de Melo, Everaldo da Rocha, Fabio Luiz Izycki, Janaina Moreira Soares da Rocha, Juliane Jacinta Sawicki, Leandro Luzzi, Leane Elizabeth Herrmann y Leise Herrmann Parizotto.
El exalcalde de Florianópolis, Gean Loureiro, contó que casi abordó el mismo vuelo: «Dios, una vez más, intercedió por nuestras vidas». Praia Grande se ha convertido en polo de turismo de aventura gracias a sus vuelos panorámicos. El siniestro llega seis días después de otra caída mortal en Boituva (São Paulo), donde una mujer murió y 11 personas resultaron heridas el domingo pasado.
La Policía Civil, la Agencia Nacional de Aviación Civil y los bomberos investigan las causas. Según los bomberos, la primera alarma se recibió a las 6.15 y en menos de diez minutos varias dotaciones, ambulancias del SAMU y un helicóptero de la Policía Militar sobrevolaban el área. La proximidad de la zona rural complicó el acceso de los equipos, que debieron internarse entre sembradíos hasta llegar a los restos carbonizados de la aeronave. La operación se prolongó por más de tres horas.
Los peritos explican que el uso de cilindros de gas propano y la reserva de combustible exigen protocolos rigurosos.
Aunque los vuelos en globo se consideran seguros, la seguidilla de incidentes ha encendido las alarmas y el sindicato de pilotos pidió una auditoría nacional. Con la tragedia, el municipio decretó tres días de luto oficial y suspendió las actividades de vuelo hasta nuevo aviso.


