En Coquimbo Unido están empecinados en repetir la campaña de la temporada anterior que los metió en la Copa Sudamericana y para eso necesitan que en el plantel, entre históricos y refuerzos, se interioricen sobre la historia del puerto, su gente y todo lo que rodea al club. Para eso subieron al cuerpo técnico, jugadores y sus respectivas familias al Drakkar, una embarcación pirata, donde al ritmo de Los Vikings 5 recorrieron el puerto.
La «Coquimbanización: una historia de fuerza y coraje», incluyó el paseo, la música en vivo de la tradicional banda musical y hasta unos pasos de baile de Fernando Diaz, técnico de la institución. Alejandro Camargo, uno de los refuerzos, optó por ir con su esposa, Anita Miralles, y sus hijos, Francesa y Antoine. «Fue para que tengamos buenas vibras y sentirnos respaldados por la hinchada. Nos hicieron sentir ese cariño. Es un apoyo, un palmetazo en la espalda y saber que estamos ahí», dice Camargo.
¿Quiso ir en familia?
«Teníamos la posibilidad de ir en familia o solos, pero la mayoría de los chicos quiso ir con la familia. Nos explicaron lo que fue Coquimbo, te interioridad y cuentan lo que pasó en 2015 con el terremoto. Hacen una lucha entre barcos piratas y todo entretenido con música».
Fue un paseo bailable, ¿hay buenos bailarines en Coquimbo?
«Hay algunos que se atrevieron. Estuvo bueno, bonito, la gente te hace sentir como en casa y ese respaldo del puerto está muy bueno. El hincha es bien pasional, te hacen sentir ese apoyo y nos preocuparemos de dar lo mejor y ponerle coraje y fuerza que es el lema de los coquimbanos. El proyecto es bien emotivo y te cuentan cómo se ponen de pie en la adversidad».


