En cerca de cuatro horas se corrigió tres veces la lista de víctimas fatales del terremoto
Ahora resulta que la Alianza tampoco sabe usar la hoja de cálculo para evitar nombres repetidos. sostiene el analista.
Orgulloso de la minuciosa labor desarrollada por el subsecretario Rodrigo Ubilla, quien entregó el viernes una lista con los nombres de los 359 fallecidos certificados producto del terremoto y posterior tsunami, Sebastián Piñera agradecía la labor, que ahora sí, permitía saber la cantidad de muertos que dejó la catástrofe.
«Hay que ser muy precisos para evitar los errores e imprecisiones que se cometieron con el conteo de las personas que perdieron la vida. El ministro y subsecretario del Interior entregaron una completa nómina de fallecidos. También sabemos el número preciso de presuntas desgracias», decía ayer el Presidente.
Eso, antes de que radio Cooperativa revelara numerosas repeticiones entre números de Rut y nombres en el informe oficial de víctimas fatales. El nuevo error hizo las delicias de los cibernautas en Internet y generó una profunda crítica en el analista político Patricio Navia.
«Cuando los gobiernos de la Concertación se equivocaban en la asignación de becas porque alguien había usado mal la planilla de cálculos de un computador, la Alianza correctamente criticaba la ineficiencia», sostiene y añade: «Se suponía que la Alianza iba a ser mejor, pero si ahora resulta que tampoco sabe usar la hoja de cálculo para evitar nombres repetidos, entonces el país tendrá que acostumbrarse a aceptar que el problema de ineficiencia no es de la Concertación o la Alianza, sino un problema del Estado. Parece que la ineficiencia es patrimonio de todos los chilenos, de izquierda o derecha».
Recién a las 7 de la tarde de ayer el Gobierno reconoció en un comunicado «la existencia de duplicidades y algunos casos que no pueden ser asociados a fallecimientos causados directamente por el terremoto. Las duplicidades detectadas corresponden a la repetición de datos de una misma persona».
Con la lista actualizada todo parecía zanjado, sin embargo radio Cooperativa consignó que aún quedaban tres nombres repetidos. A esa altura, la página del Ministerio del Interior lucía la frase «¡Este documento está momentáneamente en revisión!»
A las once de la noche la lista aparecía modificada, pero persistía un nombre duplicado. La versión definitiva (la tercera en cuatro horas) salió pocos minutos después y consignaba en 342 el número de fallecidos.


