El ex portero de 63 años se desplomó solo y sembró la angustia en despedida de Mirosevic, Álvarez y Fuenzalida
Todo había comenzado como una fiesta de despedida de los tres capitanes históricos del cuadro cruzado, que estuvo detenida hasta que se informó la situación médica del jugador.
Todo era fiesta en la precordillera con el partido homenaje de despedida a los otrora capitanes cruzados Cristián Álvarez, Milován Mirosevic y José Pedro Fuenzalida cuando Patricio Toledo (63) se desvaneció y todo se transformó en un momento muy angustiante.
En el minuto 10 de partido, cuando ya las viejas glorias de Universidad Católica empezaban a entrar en calor, el ex arquero se tiró de rodillas al pasto y luego quedó recostado de abdomen. Fue un momento en que la pelota transitaba cerca su área, pero él no tuvo que intervenir: Luciano Aued lanzó un centro que Germán Lanaro rechazó de cabeza y en ese momento, Toledo, que vestía una camiseta vintage de los años 90 cuando defendía el arco cruzado, se fue al césped.
Más tarde se supo que el ex mejor golero de América en 1991, sufrió un infarto agudo miocardio, que fue reanimado exitosamente y estaba estable, consciente y hablando en el recinto asistencial al que fue llevado.
Pero en el momento de su caída, la situación fue angustiosa. Ahí vinieron los primeros llamados de auxilio de los participantes del amistoso. Cristián Álvarez, uno de los homenajeados, junto a Gary Medel levantaron los brazos y el Pitbull incluso le fue a marcar el paso a la ambulancia para que entrara a la cancha. En cosa de segundos, la situación tomó color de hormiga y mientras los paramédicos corrían a socorrer a Toledo, la tensión en todo el Claro Arena iba en aumento. Dante Poli atinó a pedirles a los jugadores que hicieran un círculo para darle algo de privacidad al momento de los profesionales de la salud con Toledo. Ahí luego, tras un silencio que se hacía eterno, bajaron algunos aplausos y gritos de aliento desde algunos sectores de la tribuna. En medio de eso, un familiar saltó a la cancha corriendo, entre gritos y lágrimas. Algunos jugadores la contuvieron.
La escena se hacía larga hasta que, tras unos minutos, la ambulancia activó su sirena y se aprestó a salir con Toledo desde la cancha del Claro Arena, ante la perplejidad de los casi 20 mil asistentes que seguían sin poder creer lo que estaba pasando.
Algunos jugadores, como el mismo Huaso Álvarez, estaban tan afectados que se tapaban el rostro y tenían que ser consolados. Con el curicano, Toledo había improvisado un momento que sacó aplausos. El ex meta le cedió su lugar para que atajara un penal, como en el recordado clásico de 2002 donde le contuvo un remate a Pedro «Heidi» González en el Estadio Nacional.
Cuando la ambulancia salió del estadio, los cracks cruzados se reunieron en el centro del campo e hicieron un círculo. Luego de eso, se informó que fue ingresado en la Clínica UC Christus y el partido fue suspendido hasta que se tuvieran novedades de su estado de salud.
Poco después, el jefe de prensa de la UC, Jaime Marchant, leyó el comunicado que daba cuenta de la mejoría del ex arquero. Hubo aplausos en el estadio y el espectáculo se reanudó.


