Solamente en bikini, la argentina se entregó a la experiencia
La trasandina está en un centro invernal en San Martín de Los Andes, donde junto a cuatro personas se relajó en la nieve. La experiencia es bastante dura. Es pura mente, es tu cuerpo reaccionando ante el contacto del hielo, del frío, y sentís que te quema, confesó.
Si bien fue a aprender a esquiar, cuando le extendieron la invitación a una instancia de lo que denomina conexión cuerpo-naturaleza, Paula Bolatti no lo pensó dos veces. Vestida sólo con un bikini negro, la trasandina -junto a cuatro personas más- se apersonó fuera del hotel donde se hospeda. Acá, la nieve cubría una gran altura, pero no fue impedimento para que se sentara, en posición flor de loto (con las piernas cruzadas), cerrara sus ojos, controlara su respiración e hiciera un proceso de reflexión profunda. El frío quedó en el olvido y ella sólo se dejó llevar por las sensaciones que le estaba entregando ese momento.
Según cuenta desde Bai Bai Surf Trip, ubicado en Cerro Chapelco, en San Martín de Los Andes, en Argentina, llegó al lugar con una agencia y, simplemente, fue algo que se dio. «Uno de los chicos guió la meditación. Ya tengo un par de inmersiones en el agua fría, pero nunca lo había hecho en la nieve. La verdad es que fue una experiencia muy linda. Es más fuerte, contacto directo con la nieve. Pero estuvo muy buena», relata la modelo e influencer.
En efecto, Bolatti se expuso a un frío de -4 grados Celsius durante 3 minutos de esa conexión mente-cuerpo-naturaleza. Es por ello que, confiesa, «la experiencia, en el momento, es bastante dura, no te lo voy a negar. Es pura mente, es tu cuerpo reaccionando ante el contacto del hielo, del frío y sentís que te quema».
Pero, añade, «los beneficios uno los siente al toque y después, porque es como que te sentís con un shot de dopamina, dejás la mente un poco de lado, sentís que estás más en el presente. Es como de sensaciones».
Tan bien le hizo a su cuerpo, cuenta, que como está aprendiendo a esquiar en su país, sus piernas están adoloridas. No obstante, ayer se despertó «y ya no me duelen tanto. Así que me sirvió para la recuperación de los músculos. Beneficios, miles».
Paula, ¿recomendaría meditar en la nieve? Tomando los resguardos, obvio.
«Sí, lo recomiendo 100%. Fue un shot de presente, de dopamina. Es tremendo. Lo recomiendo, obviamente tomando los resguardos necesarios. No sé cuánto es el límite para estar, pero 3 minutos está bien, pero cuál es el límite, no lo sé».
Con el esquí, le ha ido bien, con «pocas caídas. Soy más precavida que otra cosa, Voy de a poquito, Aprovechando los días que estoy acá».
¿O sea del pádel pasará al esquí?
«No, no para nada. Son dos cosas diferentes. El esquí es un deporte de temporada. No podría cambiar el pádel, jamás. Siempre estará presente. Toda mi vida he hecho deportes, de chiquitita practicaba vóleibol, también un tiempo hice patín. El esquiar me lo recuerda mucho. Tiene algunas similitudes, pero nada, soy fanática de los deportes y siempre que pueda aprender algo nuevo, que me gusta, lo sigo practicando, me encanta».
Meditación en la nieve
El entrenador holístico y fundador de Flowback Fitness (@flowback_fitness), Jimmy Lavín, explica que meditar en la nieve no es una práctica que pueda realizar cualquiera. «He realizado meditación en nieve. Tiene hartos beneficios, sobre todo hay una liberación muy potente de dopamina, pero no la recomiendo para todo el mundo o para personas que se aventuren a hacerla solos», dice.
Explica que son prácticas que causan un estrés muy fuerte. «Si estás desregulado, si vives en estrés, con problemas de diferentes índoles, y le sumas este estrés, en el sistema nervioso se puede generar un trauma. Lo que hay que hacer antes de practicarlos, es entregarle seguridad al cuerpo. Bajar el nivel de estrés a uno tolerable, para que después se pueda experimentar otras prácticas holísticas».
Paula Bolatti estuvo 3 minutos meditando a -4 grados Celsius, tiempo que Lavín dice que depende de los objetivos que se busquen.
«En lo personal, también he hecho algunas meditaciones. He hecho caminatas en la montaña, con mucho frío, largas, de un día completo, pero todo depende. De qué objetivos buscamos, qué estamos haciendo, cómo vamos a incorporar esto a nuestras vidas», señala el amigo de la comediante Pamela Leiva.


