La emblemática pareja, separada en 2021, se enfrentó en Instagram
La ex modelo dijo que nunca haría daño a sus niñas, para él, las jóvenes necesitan equilibrio y sobre todo responsabilidad emocional de nosotros.
La historia que enfrenta a Mariel Aereboe con Pedro Lladser, los ex modelos de ‘Venga conmigo' que se convirtieron en una de las parejas más estables de los años 90, comenzó en Instagram. En un post, Aereboe publicó un video donde un hombre le dice a una mujer que no tiene fondos para sus hijas, y le sumó una reflexión propia: ‘Y lo ves que mantiene otra familia, casa nueva, salidas a comer, etc. Pero para sus hijas no tiene nunca y les pide que trabajen'. Para su ex marido el destinatario ‘absolutamente era yo', dice. Así que replicó en su propia red social, desmintiendo la aseveración de su ex esposa. Este jueves, motivado por la entrevista que Aereboe dio a LUN, Lladser, radicado en Concón junto a su nueva pareja y su hijo de tres semanas, publicó un extenso descargo, punto por punto, de las opiniones de su ex esposa y reveló que una de sus hijas, Josefina ‘está muy afectada'. De hecho la joven publicó un apoyo a su progenitor en la misma red social: ‘Mi papá lo único que ha hecho siempre es intentar ayudarnos a mi hermana y a mí. Amo a mi papá y amo a mi mamá, pero sé que mi papá lo único que ha querido es proteger nuestra privacidad y felicidad'.
¿Por qué decide hablar ahora, Pedro? ‘Porque ya no puedo más. Llevo años aguantando comentarios, directos, todos los días. Pero lo que me rompe no es lo que me pasa a mí. Es ver a mis hijas pasar por esto. Josefina tiene 19 años y ya sabe distinguir entre lo que está bien y lo que no. El día que subió ese post la encontré llorando en la pieza.
Me decía: papá, ¿por qué mi mamá miente? ¿Por qué no para? Eso fue lo que me hizo hablar. El daño colateral de esto es inmenso. Mis hijas no necesitan conflicto ajeno ni verdades distorsionadas, necesitan cuidado, necesitan equilibrio y sobre todo responsabilidad emocional de nosotros. Ojalá algún día ella pueda dimensionar lo que ha hecho porque el daño no siempre es inmediato, es más profundo'.
¿Qué pasa con la relación de sus hijas con ella? ‘Con la Jo se hablan, pero se ven muy poco. Con todo esto que está pasando, menos aún. Lo más terrible es que cada ataque que ella hace contra mí cae directamente sobre ellas, porque ellas me aman a mí y la aman a ella. Es como que yo hablara mal de ella todo el tiempo. Eso destroza a un hijo'. Mariel da a entender que usted no cumple económicamente con su deber.
¿Qué es lo que realmente paga? ‘Pago la educación de las dos. Los colegios los pagué todos yo desde que llegaron de Estados Unidos. Hoy una tiene beca parcial y la otra tiene CAE, pero la matrícula y lo que no cubre el beneficio lo pago yo. Les doy mesada. Pago su sistema de salud. Y aparte de todo eso, le pago a Mariel una compensación económica mensual, sin haberme atrasado nunca. No soy el padre perfecto, pero irresponsable no soy'.
¿En qué momento su relación se quiebra así? ‘Nosotros fracasamos como pareja. Esto murió hace muchos años. En 2013 fue la primera vez que me pidió el divorcio y yo no lo acepté, no quise. Me moría sin mis hijas, sin ella. Mi familia era por lo que me había sacado la mugre toda la vida. Desde ahí nuestra relación fue cada vez peor. Pensamos en irnos a Estados Unidos, tal vez alejarnos de todo esto nos iba a ayudar. Y tampoco. Allá tampoco funcionó. Desde ahí fuimos una pareja para la galería, no una pareja de verdad. Llevábamos vidas separadas, yo vivía debajo (primer piso) de la casa y ella arriba'.
¿Qué pasó con la marca La Gauchita? ‘La marca (de medialunas) estaba a mi nombre y cuando se venció el plazo de renovación justo en medio de la separación, Mariel la inscribió a su nombre. Pero lo que ella llama su empresa nunca lo fue en términos legales. La socia siempre fue su hermana. Mariel no era socia de nada'.
¿Cree que quizás el reiniciar su vida provocó algo? ‘Puede ser. Creo que ella no ha podido superarlo. Y sumado a que la compensación económica que le pago, que es más de $500.000 como dice ella, termina a fin de este año, todo cuadra. Hay cosas que se mueven bajo el agua'.
¿Qué pasos seguirá ahora, Pedro? ‘Nada más públicamente. Si vuelve a usar mi nombre, lo resolveremos en tribunales por injurias y calumnias. Tengo guardado todo lo que ha dicho y publicado en siete años. Pero lo que yo quería era poner esto sobre la mesa: que esto no es una pelea de ex. Es irresponsabilidad emocional que les pasa la cuenta a las niñas. Eso tiene que parar por nuestras hijas'.


