Carola Fuentes pasó meses en Argentina y está desilusionada del proceso
Hay víctimas que viven abandonadas. Es una vergüenza, dice.
«Cuando apareció, pensé que por fin todo se iba a aclarar e investigar a fondo, que todos los chilenos conoceríamos la verdad que durante tanto tiempo se escondió en ese reducto, pero en cinco años pasó bien poco», reflexiona crudamente la periodista Carola Fuentes, quien en el 2005 encabezó el equipo del programa «Contacto», de Canal 13, que ubicó en Argentina al ex jerarca de Colonia Dignidad.
Aclara que «yo jamás he tenido una conexión emocional con los hechos de Villa Baviera» y que «la muerte de este señor no me afecta ni para bien ni para mal, pero periodísticamente muchos misterios continúan allí».
-¿Por ejemplo?
-Nunca supimos quiénes conformaban la red de influencia y protección de Paul Schaefer, aquellos que lo escondieron, lo cuidaron y lo sacaron del país. Las investigaciones se quedaron dormidas, pero lo peor ha sido la actitud negligente del Estado frente a las víctimas.
-¿De reparación?
-De todo. Hubo jóvenes, que hoy son adultos, que arriesgaron su vida para testificar y denunciar los abusos salvajes que allí se cometían. Muchos de ellos ahora no tienen trabajo, ni dinero, viven abandonados y jamás han recibido una ayuda ni una compensación. Es una vergüenza.
-Murió Schaefer, pero aún queda maldad en Villa Baviera»
SALO LUNA, QUIEN ESCAPO DE COLONIA DIGNIDAD
-El histórico abogado
El abogado Hernán Fernández asesoró a doce personas que, desde 1996, denunciaron los abusos en Colonia Dignidad. «Ésta fue una organización criminal, una trampa, pero afortunadamente Paul Schaefer murió como un delincuente, encerrado en la cárcel. Sin embargo, con su muerte no se acaban los procesos. Villa Baviera y el Estado aún tienen que responderles a las víctimas, que siguen esperando una reparación», dijo.
-El «Tío» ante la Justicia
Junio 1996 . C. P. P. escapa de de Colonia Dignidad y acude al abogado Hernán Fernández. En agosto de ese año, el juez de Parral, Jorge Norambuena, dicta la primera orden de detención.
Desaparece en 1997 . Schaefer, también llamado «Tío Permanente», se hace humo el 20 de mayo de 1997, cuando es acusado de violaciones y abusos sexuales por más de 26 niños y jóvenes.
Causa Rol 53.015 . Es la principal contra él y otros jerarcas de Colonia Dignidad, abierta en el Juzgado de Letras de Parral, por abusos deshonestos y otros delitos.
Causa Rol 62.577 . También se radica en el Juzgado de Letras de Parral, contra Paul Schaefer, por el delito de asociación ilícita.
Primera condena. El 24 de mayo del 2006 es condenado a 20 años de cárcel por la Corte de Apelaciones de Talca, como autor de 20 abusos deshonestos y 5 violaciones a niños, cometidas entre 1993 y 1997. La sentencia estaba en consulta.
Armamento de guerra. El 2 de julio de 2008 la Corte Suprema ratifica el fallo del ministro Jorge Zepeda, de la Corte de Apelaciones de Santiago, que lo condena a 3 años y 300 días de cárcel por infracción a la Ley de Control de Armas, debido al arsenal de guerra que mantenía el enclave.
Envenenamiento . El 27 de noviembre de 2008 el ministro Jorge Zepeda condena a Schaefer a siete años de presidio por el homicidio del ex miembro de Patria y Libertad y luego de la (DINA), Miguel Ángel Becerra, quien murió por envenenamiento en Villa Baviera, en julio de 1974. El fallo tenía que ser visto por la Corte Suprema.
Torturas. El 13 de mayo de 2009 la Corte Suprema confirma la condena a tres años de cárcel, dictada el 2008 por el mismo ministro Zepeda, debido a las torturas que sufrieron ocho colonos durante 10 años, al recibir electroshocks y distintas medicaciones entre 1980 y 1990.
Causas pendientes . Al morir Schaefer, varias causas en su contra quedaron inconclusas, todas con el ministro Jorge Zepeda, por asociación ilícita y secuestro.


