Hallazgo fue publicado en la revista científica European Journal of Taxonomy
Se trata de tres ejemplares de la especie Squatina armata, también conocida como el angelote chileno.
Un grupo de pescadores chilenos, cerca de Playa Seremeño en Iquique, se llevó una sorpresa al encontrar algo inusual en sus redes: tres ejemplares de un tiburón poco común. Impresionados por esta inesperada captura, decidieron informar al Ministerio de Medio Ambiente para que fueran analizados en el Museo Nacional de Historia Natural, en Santiago. Tras un minucioso análisis, se confirmó que se trataba de tres especies de Squatina armata, conocida como angelote chileno. La investigación sobre este hallazgo fue recientemente publicada en la «European Journal of Taxonomy» (disponible en inglés en este enlace: https://t.ly/0tevy)
Esta especie de tiburones está incluida en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN Red List). Esta clasificación indica que se encuentran en peligro crítico de extinción, lo que subraya la urgencia de implementar medidas efectivas de conservación para proteger su hábitat y promover su recuperación poblacional.
Según Alejandro Buschmann, biólogo marino con doctorado en Ecología, es una especie que fue desapareciendo principalmente por sobrepesca. «En Chile se capturaba en la zona de Coquimbo», señala. «No es un pez muy abundante de por sí, sobre todo porque tiene una tasa de regeneración de sus poblaciones relativamente más baja, entonces se puso en peligro mucho más rápidamente que otros peces».
Un artículo disponible en el sitio del Ministerio del Medio Ambiente lo ratifica. «El angelote chileno es principalmente amenazado por la sobrepesca», señala el documento. «Esta especie fue capturada de forma objetivo en Chile y la evidencia anecdótica proveniente de pescadores artesanales sugiere que la especie ha desaparecido y solo es observada. En general, se sospecha que el angelote chileno ha experimentado una reducción poblacional de sobre el 80% durante las últimas tres generaciones», detalla el artículo (disponible en este enlace https://t.ly/yG68c)
Buschmann sugiere que debido a que estos tiburones viven en aguas profundas, es posible que todavía haya algunas poblaciones en áreas donde la pesca no es tan intensa. «Sin embargo, es probable que sean considerablemente más reducidas en comparación con tiempos anteriores», sostiene.
Describe, además, que estos peces alcanzan hasta 150 centímetros de largo. Los pocos que quedan viven en el Pacífico sureste, desde Perú hasta el Estrecho de Magallanes, de preferencia en el fondo marino, hasta unos 400 metros de profundidad. «No tiene la forma típica de un tiburón, tiene unas aletas que le dan una configuración más bien como de una raya: es una transición entre una raya y un tiburón», detalla el doctor en Ecología. «Es una especie que se alimenta de otros peces, pero también crustáceos y moluscos, animales de fondo», cuenta.
Buschmann dice que estos tiburones aparecieron por accidente cuando los pescadores chilenos estaban pescando otras especies. «Las artes de pesca no son lo bastante selectivas, lo que provoca la captura de especies no deseadas. Aunque se han hecho esfuerzos para limitar su pesca como objetivo principal, algunas de estas especies en peligro siguen siendo atrapadas incidentalmente, lo que dificulta su protección total», explica Buschmann, que trabaja como profesor de la Universidad de Los Lagos.


