Ella tiene 29 años, él 55, y maneja información militar confidencial
Angus Lapsley cometió una negligencia el año 2021 cuando perdió en una parada de micro documentos clave del Ministerio de Defensa.
Esta semana explotó una resonante controversia en el Reino Unido, y de paso en la OTAN. Al parecer, era un secreto a voces: Angus Lapsley, embajador del Reino Unido ante la OTAN, en Bruselas, Bélgica, se llevó a vivir con él a su novia, Francesca Cortini, una italiana que está haciendo un interinato -un trabajo con contrato a plazo- en la OTAN. Para salpimentar la polémica, él tiene 55 años y ella 29. Esto es cuestión de su vida privada, al fin y al cabo. Pero lo que realmente incomoda a los estamentos militares es que él maneja información seria y delicada.
Crucial para el Reino Unido y sus aliados, y una delicia para quienes son sus enemigos.
La pareja vive en una residencia de cinco pisos, lujosa, con vista a un parque, que había sido un hotel, y que la habitan dos funcionarios más del Reino Unido. Una de ellas es la embajadora del Reino Unido ante Bélgica y el otro lo es ante la Unión Europea, informó el diario «Daily Mail».
Convengamos: Francesca Cortini no es amante del embajador. El tabloide «The Sun» publicó que Lapsley se separó de su esposa Gina, a quien conoció en la Universidad de Oxford, poco antes de mudarse a Bruselas en 2022. La expareja tiene dos hijos.
A Bruselas, Lapsley llegó como secretario general adjunto. Cortini se unió a su equipo en 2023, cuando tenía 27 años. Y el año pasado, Lapsley fue nombrado embajador del Reino Unido ante la OTAN.
Una fuente no identificada declaró al diario «The Times»: «(La pareja) no ha intentado ocultar su relación. Lapsley usaba la residencia como si fuera suya, y la mujer (Cortini) estaba allí para las recepciones de Navidad y verano».
«Es inapropiado»
Según el diario «Telegraph», la próxima embajadora del Reino Unido ante la Unión Europea, Dame Caroline Wilson, dijo esta semana que «es inapropiado» que la pareja viviera junta en la residencia. El caso fue informado al almirante Sir Keith Blount, comandante supremo aliado en Europa y el oficial británico de mayor rango en la OTAN. Se analizó la situación. La conclusión fue que Lapsley no infringió el reglamento de la OTAN. La OTAN no tiene reglas sobre las relaciones con los subordinados.
Diferente a lo que sucede en las Fuerzas Armadas Británicas: en julio pasado el almirante Sir Ben Key fue expulsado de la Marina Real y despojado de su rango. Estando casado, tenía una relación paralela con una subordinada. Su cargo era el de jefe de la Marina Real.
Chambonadas
Lapsley estuvo involucrado en otra polémica. Cuando era director general de Estrategia Internacional en el Ministerio de Defensa, fue a tomar la micro. Era junio de 2021. Llevaba un bolso que contenía documentos confidenciales y, de alguna manera, esos papeles cayeron, sin que él se diera cuenta. En los 50 papeles había información sobre la ubicación de las fuerzas especiales británicas en Kabul, Afganistán, y los movimientos de la Marina Real Británica en la península de Crimea, ocupada por Rusia el año 2014.
Los papeles fueron encontrados mojados y apilados por un transeúnte en la parada de la micro.
Los estadounidenses -que salieron de Afganistán en agosto de 2021- se enfurecieron con esta negligencia. Temían que la filtración pudiera poner en peligro a sus soldados. Una fuente del Ministerio de Defensa del Reino Unido declaró al diario «The Times» que Lapsley también perdió en esa ocasión un diario personal que contenía reflexiones sobre su frustración en su trabajo y en sus relaciones interpersonales.
Medio mundo pidió su cabeza, pero solo fue suspendido. Luego de una investigación, se le restituyó en su puesto.



