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Título/Pie de foto: En la imagen se observa el furgón que usaron los asaltantes para lograr llegar a la losa del aeropuerto.
Están pendientes de lo que han gastado los familiares
Hasta ahora se calcula que los asaltantes han gastado el 20% del total.
María Isabel Guzmán
Seis mil millones de pesos es mucha plata. Es la cantidad que lograron llevarse los involucrados en el asalto en el aeropuerto ocurrido el 12 de agosto pasado. Y en cinco meses no es posible gastarla toda. Al menos eso piensan los encargados de la investigación, quienes tienen en la memoria otros casos. En concreto, según el capitán del OS9 de Carabineros Marco Jiménez, «lo que se ha logrado establecer es que hay más de mil millones de pesos, cerca del 20%, que se han utilizado en distintos tipos de compras, gastos, inversiones y adquisición de bienes, como casas y vehículos de distinto tipo».
Pero hay una cantidad bastante grande que falta por encontrar. Para ello, cuenta el capitán Jiménez, «se utilizan distintas técnicas, como el análisis de la situación patrimonial y económica de cada imputado, su relación con personas que han recibido dinero de manera excesiva, y que han utilizado o guardado dinero, o la posibilidad que el dinero sea enviado a cuentas en el extranjero, que en este caso es poco probable. Sí hay dos individuos fuera del país, que podrían haberse llevado algo».
Pero también está la posibilidad de que el dinero esté escondido o enterrado, casi como si fuera un tesoro de un pirata. Y la policía también lo considera, «aunque se ha observado en otros casos que se distribuye entre personas cercanas, con la compra de bienes», aclara el capitán.
«Hay muy pocos casos históricos en que el dinero ha sido guardado; uno de ellos es el robo anterior en el aeropuerto (2006), donde uno de los individuos guardó una importante cantidad de dinero en un vehículo que estaba en un estacionamiento privado en el centro de Santiago», comenta Jiménez.
Pero hay otra costumbre que han tomado los delincuentes tras robos millonarios: ahora capitalizan, o sea, con un delito menor financian uno mayor. El subprefecto Richard Bórquez, jefe de la Brigada de Robos Occidente de la PDI, dice que «rápidamente van adquiriendo nuevas herramientas para trabajar en forma ilícita, como también adquiriendo algunos bienes o juntando dinero para después poder costear una defensa cuando estén detenidos».


