El hombre sale en los relatos de las batallas del rey Sverre Sigurdsson
Si un jurado viera esta evidencia junto con el texto de la saga, estoy seguro de que concluiría que hemos encontrado a la víctima, dice Michael Martin, investigador noruego.
Un famoso relato histórico noruego, conocido como la ‘Saga de Sverre', relata las heroicas batallas y la vida de Sverre Sigurdsson, un rey noruego que llegó al poder a fines del siglo XII en medio de una guerra civil que continuó tras su muerte en 1.202. La saga, de 182 versos, además de las proezas del rey noruego, relata que un cuerpo fue arrojado a un pozo en el asedio al castillo de Sverresborg, cerca de lo que hoy es Trondheim, Noruega, en el año 1197. Ese cuerpo, conocido como el ‘hombre del pozo', es el que los científicos creen haber localizado.
Michael Martin, investigador de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, y coautor de un estudio publicado en la revista ‘iScience', explica que aunque no tienen una certeza completa de que se trata del cuerpo de la saga, ‘la evidencia científica es muy convincente. Si un jurado viera esta evidencia junto con el texto de la saga, estoy seguro de que concluiría que hemos encontrado a la víctima', explica, según ‘The Guardian'.
El pasaje particular de la saga describe cómo en 1.197 los enemigos del rey Sverre atacaron la fortaleza de Sverresborg, saquearon el castillo y destruyeron todas las edificaciones mientras el rey estaba en Bergen. Los atacantes, que eran llamados Bagler (derivado del término ‘bastón de obispo'), ingresaron por una puerta secreta mientras los defensores del rey, los Birkebeiner o ‘piernas de abedul', estaban distraídos.
La saga relata: ‘Tomaron todas las pertenencias del castillo y luego quemaron cada casa. Tomaron a un hombre muerto y lo arrojaron de cabeza al pozo. Luego lo llenaron de piedras'.
La misma investigación sobre el hombre del pozo data de muchos años. En 1.938, arqueólogos hallaron un esqueleto humano a unos 7 metros de profundidad bajo varias capas de piedras. Pero los estudios se detuvieron por la Segunda Guerra Mundial, y el ‘hombre del pozo' permaneció allí. En 2014 y 2016, la arqueóloga Anna Petersen reanudó la excavación y recuperó parcialmente los restos de un hombre de entre 30 y 40 años.
Entonces se conoció el perfil físico del misterioso cuerpo, ya que los análisis mostraron que el hombre medía unos 1.75 metros y había sido lanzado al pozo con un solo zapato de cuero y le faltaba un pie y un brazo. Su cráneo, hallado separado del cuerpo, presentaba signos de golpes y cortes que probablemente ocurrieron antes de su muerte. El equipo combinó datos literarios, históricos, arqueológicos y científicos. La datación por radiocarbono de los huesos arrojó una antigüedad de unos 940 años, consistente con el ataque al castillo descrito en la saga.
Aunque el ADN de los huesos estaba deteriorado, obtuvieron una muestra de ADN de un diente. Ahí conocieron su perfil genético: tenía cabello rubio o castaño claro y ojos azules. Era del sur de Noruega, lo cual sorprendió al equipo, ya que los defensores de Sverre eran del centro del país. Esto sugiere que los Bagler arrojaron a uno de los suyos al pozo.
‘Hemos demostrado que las sagas no son completamente ficticias, aunque el público en general podría haberlo pensado. Este hallazgo ayudará a que las personas valoren más el contenido de las sagas. Ahora tenemos detalles antes desconocidos de una historia que ha perdurado casi 900 años', explicó Michael Martin.


