El árbitro sumó 3 minutos más a los 7 de añadido y acto seguido, cayó el 2-2 de Cienciano
Corría el séptimo minuto de descuento, el último del tiempo extra que había dado el árbitro argentino Nicolás Maximiliano Ramírez, cuando comenzó la debacle de Deportes Iquique.
Con la victoria 2-1 sobre Cienciano de Perú, y a 10 segundos de cumplirse los siete minutos de tiempo extra, el portero celeste Leandro Requena se demoró una eternidad en realizar un saque de meta. Entonces, el juez argentino lo amonestó.
«Amonestación rápida para el portero, anticipándose Nicolás Ramírez a que seguramente hace un poquito de tiempo ahí», explicó el comentarista de ESPN, Pablo Ramos. «Y ahora Requena habla con el árbitro y gana algunos segundos más, aprovechando las circunstancias. De jardinero Requena», añadió el relator, el argentino Germán Sosa.
«Cumplió el objetivo, pero con amarilla de por medio», complementó Ramos. Corrieron los segundos y Sosa sentenció: «El séptimo minuto se cumple, pero tendremos que ir mínimo hasta los 9 para compensar lo que no se jugó en el tiempo adicional, si es que no más, hasta los 10». Y así no más fue. En cuanto se cumplieron los 90+7, el cuarto árbitro, Sebastián Zunino, también trasandino, levantó la paleta electrónica mostrando que se jugarían tres minutos más.
El tiempo siguió corriendo y el conjunto peruano no paraba de atacar. Un minuto después del episodio con Requena y el árbitro, cuando quedaban dos para terminar el partido, una pelota larga del incombustible mediapunta peruano Christian Cueva encontró el espacio perfecto en el área para que otro veterano, el ecuatoriano Carlos Garcés Acosta, alcanzara a cabecear mientras disputaba el balón con el portero Requena.
Gol del empate de Cienciano y de ahí en más no se pudo seguir jugando. El VAR revisó por dos minutos (la pelota ingresó al arco en el minuto 08:02 de tiempo extra y la revisión duró hasta el 10:08) la posición de Garcés para ratificar el gol. Tras confirmar que el delantero de Cienciano estaba habilitado por el pie del defensor central Tiago Ferreyra, el árbitro del encuentro sopló el pitazo final.
Los goles de Iquique fueron obra de Steffan Pino, a los 29, y César Fuentes, con un gran disparo de media distancia, a los 65. Pero a los celestes no le alcanzó y cosecharon su primer punto en Copa Sudamericana, que de todas formas no es suficiente para salir del último lugar del grupo H, misma posición que ocupan en el Campeonato Nacional, también con sólo una unidad. Buscando salir del fondo, este domingo viajarán a San Fernando para visitar a OHiggins a las 12:30 del mediodía.


