Nueva app requiere un proceso largo de inscripción
Municipalidad defiende el nuevo sistema. Un experto en seguridad lo define como peligroso.
Un breve video en sus historias de Instagram resumió la frustración que sintió Jorge Zabaleta este martes cuando se quiso estacionar en la calle Alonso de Córdova, en Vitacura. «Estuve 35 minutos tratando de bajar la aplicación. La cantidad de datos que te piden, la cantidad de botones y cuestiones que hay que hacer. Tuve que pedirle ayuda a una persona que estaba aquí cerca porque es muy complicado. Este sistema ya existe en otros países y es muy fácil», alegó.
El actor se refería a la app Parksur, que comenzó a operar el 9 de diciembre como método de pago para estacionarse en alguno de los 360 espacios que dispone la municipalidad en Alonso de Córdova, entre Avenida Bicentenario y Kennedy lateral. El sistema pertenece a la empresa mexicana del mismo nombre, que ganó la licitación que abrió la administración de la alcaldesa Camila Merino hace un año.
El sistema, que para algunos ha resultado muy largo, funciona así: si se quiere estacionar en la mencionada calle, epicentro de tiendas y restaurantes de moda, debe descargar la app en su celular y registrarse. El proceso comienza con el ingreso del Rut, seguido del nombre, apellidos, correo electrónico, número telefónico y patente del vehículo. Continúa con la inscripción de una tarjeta de pago. Luego hay preguntas adicionales, que no son obligatorias de responder aunque igual hay que rellenar ese campo con letras para poder seguir adelante, como modelo, color y marca del automóvil.
¿Por qué piden tantos datos? Responde Andrés Camhi, gerente general de Parksur, empresa con presencia en más de 30 ciudades de México y algunas de Colombia. «El Rut sólo lo pedimos en Chile, porque la municipalidad lo requirió así para hacer efectivos unos descuentos asociados a la tarjeta Mi Vita (residentes de la comuna). A los adultos mayores inscritos la app les otorga tres horas gratis al día. El resto de los residentes obtiene el 20% de descuento sobre la tarifa», indica.
Hay gente que dice que el proceso de inscripción es muy largo.
«Estamos analizando si podemos eliminar algún campo para registrarse. Pero los nombres, apellidos, correo, teléfono y patente no los podemos eliminar. Tampoco podemos quitar la inscripción de la tarjeta bancaria porque es el sistema de pago. Funcionamos con un modelo de billetera digital a través de prepagos. El monto mínimo es de $2.500, equivalentes a 100 minutos de estacionamientos».
Las actualizaciones
Parksur como cualquier app, tiene que actualizarse cada cierto tiempo para corregir «pops o problemillas», sigue Camhi. De hecho, tienen un sistema para registrar las incidencias y reportes de los usuarios. En la primera de ellas arreglaron un defecto que provocaba demoras innecesarias. El Rut debía digitarse sin puntos, pero con guión. El guión ahora aparece por defecto.
Sin embargo, reconoce que hay un «problemilla» que subsiste, pero que será arreglado en una próxima actualización. «Es un problema de iPhone que no lo tienen los Android: no te deja bajar el teclado al descargar la app. La única manera de hacerlo es tocando la pantalla en la parte superior derecha y se soluciona», afirma.
David Catalán, director de la Secretaría de Planificación de Vitacura, destaca que si bien tiene un iPhone, no presentó problemas con el teclado cuando bajó la app. «Pero sí sé que pasa en algunos modelos. Sin embargo, eso vendrá subsanado en la tercera actualización del sistema».
Camhi hace una recomendación: «Invito a los nuevos usuarios a registrarse antes de llegar a estacionarse porque al estar apurados pueden ponerse nerviosos y demorarse más en el registro. El tiempo de demora va a depender de las habilidades de cada cual. Es un sistema de autoservicio que funciona muy bien en otras partes del mundo occidental».
David Catalán asegura que tardó tres minutos en descargar y registrarse en Parksur. «El tiempo promedio de demora es máximo de cinco minutos», afirma.
El gerente de Parksur saca cuentas alegres. «Tenemos 50 mil usuarios registrados y emitimos un promedio de mil tickets al día. Entre 100 y 150 personas se estacionan a la mala diariamente», asevera.
¿Qué pasa si me estaciono sin pagar?
«Te arriesgas a recibir un parte municipal. Los inspectores que pasan por la calle Alonso de Córdova digitan las patentes en la app que les facilitamos y si les aparece que alguien no está pagando su estacionamiento pueden emitir un parte que cuesta 1,5 UTM. Nosotros invitamos de manera amable a pagar por su estadía. Si notamos que una persona tiene la app y no hace las recargas, le enviamos correos para notificarle».
¿Y si no me quiero registrar en el sistema?
«En Alonso de Córdova hay siete comercios adheridos en los cuales puedes pagar con efectivo o tarjeta por el tiempo que te vas a quedar. Debes entregar tu Rut, la patente y el correo para enviar el ticket de estacionamiento».
Peligroso
Para Nicolás Silva, CEO de Tecnología Asimov Consultores, la app para estacionar no es una solución, sino un problema. «Es el típico ejemplo de tecnología mal implementada: en vez de facilitar la vida, la llenan de trabas y papeleos digitales», comenta.
Pero sobre todo, dice, esta app le parece un método peligroso. «Este es el punto más crítico. Estás acostumbrando a las personas que descarguen app desconocidas e ingresen información personal y bancaria en ellas. Esta mala costumbre puede ser aprovechada para que personas descarguen app maliciosas que podrían robar la información que les entregas como tus números de tarjeta bancaria para luego utilizarlas en un fraude».