Informe internacional sitúa al país como el segundo más afectado de Sudamérica
Generar terror en la población para cambiar el proceso de toma de decisiones democráticas, eso es lo que más asusta, dice el experto en seguridad, Juan Ignacio Nicolossi.
Ataques incendiarios en la Macrozona Sur, violencia anarquista y hechos ligados a protestas sociales. Esa mezcla explica por qué Chile sigue apareciendo en los primeros lugares del Global Terrorism Index 2025, pese a que no enfrenta una guerra abierta ni un conflicto armado de gran escala.
En Chile, entre 2021 y 2023, se registraron más de 400 atentados contra camiones, predios agrícolas y maquinaria forestal en la Araucanía y Biobío, indica el informe (lo puede revisar aquí https://goo.su/X8dDX2). Aunque en 2024 la cifra cayó a 52 hechos, muy por debajo de los 188 del año anterior y sin muertes registradas, el país mantiene un lugar destacado en la medición internacional. Según el informe, más del 63% de los ataques fueron atribuidos a militantes armados de la causa mapuche, mientras que un 37% corresponde a anarquismo, incendios y conflictos sociales.
Juan Ignacio Nicolossi, experto en temas de seguridad con experiencia en el Ministerio del Interior, lo explica así: ‘Si bien el informe hace una referencia de que aproximadamente el 63% de los actos terroristas que estuvieron en el país se asocia a la causa mapuche, hay un 37% que no se ajusta a esa causa, es decir, que probablemente están asociados a situaciones que hemos visto a nivel de anarquismo, a nivel de incendios o a nivel de conflictos sociales'.
Temor
Para Nicolossi, el fenómeno va más allá de los atentados en la Macrozona Sur: ‘Es un problema que, por lo menos a nivel de lo que hemos visto en Chile durante los últimos años, viene desde la época del estallido social hasta el día de hoy. La presencia de actos terroristas, es decir, de la violencia ocupada en hechos delictivos que están establecidos en la ley de forma taxativa y el hecho de que estos sean incentivados sobre una forma de generar terror en la población para cambiar el proceso de toma de decisiones democráticas, eso es lo que más asusta, eso es lo que más miedo da'.
El informe advierte que Chile ocupa el lugar más alto entre los países que no enfrentan una guerra abierta, lo que evidencia cómo la violencia interna impacta en el ránking, lo que refleja el impacto que han tenido estos hechos en la evaluación global.'El gran problema que estamos teniendo hoy en día es que, pese incluso a tener una nueva ley, que fue acordada por el Congreso y publicada por este gobierno no existe una única línea de argumentación respecto de si existe terrorismo o no', sostiene Nicolossi.
En la región, Colombia aparece en el puesto 15, con un conflicto armado interno que arrastra décadas, mientras Chile, sin guerra abierta, queda en el lugar 21. Pero Nicolossi recuerda que la experiencia internacional apunta a una constante: ‘El terrorismo a nivel mundial, a nivel doméstico, solamente ha sido solucionado cuando existe un acuerdo común entre todas las fuerzas políticas de que efectivamente existe un problema terrorista. Esto lo vimos en España con ETA, y también lo vimos en Irlanda con el IRA'.
A nivel global, Burkina Faso (1) concentra una de cada cinco muertes por terrorismo en el planeta, seguido de Pakistán (2), Siria (3), Malí (4) y Níger (5). Más abajo figuran Nigeria (6), Somalia (7), Israel (8), Afganistán (9) e Irak (13). Y en Europa, Alemania (27) escaló nueve lugares y Suecia (50) siete, lo que confirma que la amenaza ya no se concentra sólo en África y Medio Oriente.


