Es un pescado popular en Argentina, pero no tanto en Chile
Productor ejecutivo del programa dice que el alimento se calcula para que nadie pase hambre. Chef explica qué preparaciones se pueden hacer.
Si bien por las cámaras se vio una especie de motín de los NN en el encierro, motivado por la falta de comida, en realidad en eso hubo algo de «magia televisiva».
«Por la mala distribución de ellos, ahora estamos con un conflicto por la comida. Se calculó bien con un chef para que les durara y ellos la administraron mal y están pasando hambre, así que les estamos dando para subsanar eso. No es la idea que pasen hambre, sí que tengan diferencias con la casa», explica Andrés Authier, productor ejecutivo del programa junto a Carlos Valencia.
Sobre las diferencias de alimentos entre la casa y el sótano, Authier recalca: «La división gastronómica la vimos con un chef que nos ayudó. La casa tiene salmón, carne de todo tipo, más variedad y comida premium. En el sótano hay una canasta más básica, enlatados, pero nutricionalmente está compensada, tiene proteínas y verduras, pero es limitada. Tienen atún, caballa y pollo».
¿Cuánta caballa les dieron?
«Entre 30 y 40 latas, porque son 11 participantes.
Se hizo un cálculo para dos comidas».
¿Para el equipo que gana no hay caballa?
«No, hay productos más frescos, porque tienen más posibilidades de cocinar».
¿Usted ha comido caballa?
«La conozco porque soy argentino, aunque estoy hace 10 años en Chile. La he probado y me gusta. Es como el atún del pueblo, pero es súper proteico y es buen alimento, como el jurel».
¿Los que pierdan seguirán comiendo caballa?
«En el sótano siempre habrá una canasta básica calculada que tendrá restricciones en la variedad.
A partir de la próxima semana seguramente en la casa tendrán un tótem con un presupuesto holgado para elegir opciones, pero en el sótano siempre la producción va a determinar, con las canastas, lo qué van a comer. Vamos a ir variando un poco pero tendrá que ver con comidas fáciles de poder consumir».
Eugenio Melo, director del Centro de Innovación Gastronómica de Inacap y conductor de «Recomiendo Chile», de 13C, confirma que la caballa «se parece al jurel. Tiene la carne levemente oscura y un contenido graso alto, rico en omega 3. No es suave, es intenso, entonces después de comerlo dos o tres días seguidos es posible que genere aburrimiento, porque uno no lo come todos los días. Pero ojo, eso le podría pasar con cualquier otro producto, por muy creativo que seas, la dieta es rica en la medida que sea variada», asegura.
Melo detalla que hay cosas que se pueden cocinar con la caballa enlatada. «Lo primero que se debe considerar es que ya está cocido, por lo que no califica para un ceviche.
Yo haría croquetas, mezclando este pescado desmenuzado con huevo, harina, pan rallado, perejil y cebolla sofrita. Pueden ser acompañadas de arroz o meterlas en salsa de tomate para comerlas con pasta. Está la posibilidad de hacer un relleno, un pino para una empanada o para un pastel de papa. Incluso un pastel de choclo con pino de caballa o un salpicón con lechuga, papas cocidas y huevos duros», destaca.


