Descubren buque de guerra de la Primera Guerra Mundial en excelente estado
El Hawke protegió los convoyes que llevaban víveres y tropas desde Inglaterra hacia Europa occidental, dice el historiador José Pedro Hernández.
En condiciones «notables» se encontró el que se considera fue el HMS Hawke, el buque de guerra de la marina real británica que fue hundido por un único torpedo de un submarino alemán durante la Primera Guerra Mundial, en octubre de 1914. El equipo a cargo quedó asombrado por el excelente estado de conservación. En el ataque murieron más de 524 tripulantes. De ellos, dijo Will Schwarz -uno de los primeros buceadores en explorar los restos sumergidos a 100 metros de profundidad- cien tenían menos de 18 años y que el más joven tenía apenas 14 años. Se espera que la Marina Real pueda identificar de manera oficial los restos en las próximas semanas.
Impecable
Un equipo de buzos llamado Lost in Waters Deep, que se dedica a explorar naufragios para conmemorar las pérdidas ocurridas durante la guerra en las aguas escocesas, realizó este descubrimiento el 12 de agosto, a 70 millas de Fraserburgh, frente a la costa de Aberdeenshire, en Escocia, después de años de investigación. «El equipo de Lost in Waters Deep ha estado buscándolo durante años. El naufragio en sí mismo es simplemente extraordinario», comentó Will Schwarz y destacó que se encontraba en perfectas condiciones a pesar de haber estado 110 años bajo el mar. «La falta de nutrientes en el agua significa que hay muy poco crecimiento en algunos de los elementos. Las armas están en perfectas condiciones. Están listas para la batalla. Había partes que brillaban, es una locura. Había un puente de mando, ojos de buey que daban a las cabinas, la teca todavía está allí. Está increíblemente, increíblemente intacta. Es simplemente hermosa», agregó el biólogo marino.
Buque histórico
Los buques de guerra de la Primera Guerra Mundial, como el HMS Hawke, fueron diseñados para resistir condiciones extremas y soportar lo mejor posible los daños. Estaban fabricados con materiales resistentes y equipados con compartimentos que ayudaban a mantener lo mejor posible el barco, incluso después de haber sido dañado. Funcionó por primera vez en 1891, y veinte años más tarde, tuvo un accidente cuando chocó con el RMS Olympic, conocido como un barco gemelo del Titanic, en el Solent. Al partir la Primera Guerra Mundial, el HMS Hawke se unió al Escuadrón de Cruceros y participó en misiones de bloqueo entre las Islas Shetland y Noruega. En octubre de 1914, el escuadrón fue enviado al Mar del Norte para proteger un convoy de tropas que venía de Canadá de posibles ataques de barcos de guerra, hasta que llegó el día final: durante una patrulla cerca de Aberdeen, el 15 de octubre de ese año, el HMS Hawke fue atacado por el submarino alemán U-9 y se hundió, sin que se conociera su ubicación exacta por más de un siglo.
Aguas peligrosas
El Hawke medía 118 metros de largo, 18 de ancho, y su calado, es decir, la distancia vertical entre la línea de flotación y la línea base, era de 7,24 metros. Su desplazamiento (peso) era de 7.350 toneladas y alcanzaba una velocidad de unos 37 kilómetros por hora. «En la Primera Guerra Mundial se observaron distintos avances tecnológicos en las diversas áreas donde se luchó; en este caso, en la marina», comenta José Pedro Hernández, académico e historiador de la Universidad de Las Américas. «El HMS Hawke jugó un papel importante en la Primera Guerra Mundial porque protegió los convoyes que llevaban víveres y tropas desde Inglaterra hacia Europa occidental, como Francia», menciona. «Producto del bloqueo que existía en esa zona y el miedo a los submarinos alemanes, por la amenaza de torpedos u otros, se tuvieron que utilizar nuevas tácticas navales para poder encontrarlos y hundirlos. Al Hawke le sucedió lo mismo que al Lusitania, que era uno de estos convoyes; un barco norteamericano que fue hundido y eso permitió el ingreso de Estados Unidos a la Primera Guerra Mundial. Ahí se refleja lo peligroso que era ese tránsito por el Atlántico», advierte.
Contexto histórico
A fines del siglo XIX y comienzos del XX, la armada británica y su rival, la armada alemana competían en poderío y prestigio en el contexto del imperialismo europeo y de la denominada «paz armada», explica el doctor Fernando Castillo, académico de la Licenciatura en Historia, UNAB Sede Viña del Mar. Agrega que estas flotas navales eran cruciales para el mantenimiento y la expansión del comercio y para la seguridad del Mar del Norte. «En 1910, los británicos aprobaron un programa para construir ocho nuevos buques. El HMS Hawke era un buque anterior a esta etapa de desarrollo naval, fue construido a fines del siglo XIX (1891), y estaba clasificado como un crucero protegido; es considerado como el precursor de los cruceros ligeros y pesados», destaca. «El HMS Hawke, como todos los cruceros protegidos, estaba bien armado, y su misión era detener el tráfico mercante enemigo o proteger las rutas marítimas coloniales propias», resume.


